Rejuntado (o retacado) de juntas

Rejuntado de un portal de la concatedral de Castellón

Es uno de los procesos básicos de la restauración de paramentos históricos, posterior al saneado de juntas de todo el material deteriorado. La función de este proceso, aparte de estética, es unificar el paramento e inhibir la entrada de agua y otros agentes climatológicos en el volumen construido. El mortero a utilizar debería ser de cal grasa, a veces con parte de cemento blanco libre de sales o con parte de marmolina; la aplicación del mortero con espatulillas tiene que ser en toda la profundidad de la junta. Es bueno proteger las superficies contiguas a las juntas con cintas de celo crepado para no ensuciarlas con restos de mortero. Esta protección también facilita la aplicación del mortero y el posterior cepillado de juntas. El rejuntado está estrechamente unido a la entonación cromática. En caso del paramento de superficie reducida o todo de similar colorido es posible pigmentar directamente el mortero y al acabar el trabajo aplicar la entonación cromática sólo puntualmente.

En la Restauració de la torre campanar de l’església parroquial de Traiguera se trataba de intervenir en un campanario construido en dos épocas bien diferentes. La primera construcción pertenece a siglo XV, los sillares son de caliza gris de muy buena cualidad, el mortero de unión es igualmente de una excelente cualidad y dureza; la segunda construcción, es decir el campanario añadido al preexistente, es ya del siglo XVII, sus sillares son de caliza rojiza blanda unidos con mortero de mala cualidad. Así, en el los paramentos góticos prácticamente no era necesario sustituir el rejuntado, todo lo contrario en el barroco, donde después de saneado se rejuntaron las superficies en su totalidad.