Adecuación de masía nueva para vivienda de guarda y centro de acogida provisional de visitantes, conjunto rural de Morella la Vella (Castellón)

1. PROYECTO

Situación, emplazamiento y extensión del conjunto rural (plano 1

El conjunto arquitectónico rural de Morella la Vella, de un indudable valor histórico, esta situado en la dena[1] del mismo nombre, a unos 6 km al noroeste de Morella. A su emplazamiento, en la vertiente sur de la mola de Camarassa, se accede por un camino rural, bifurcación señalada en la carretera de Morella a Xiva.

La extensión en medida usada antiguamente es de tres pares de bueyes, es decir de unas 140 ha. A parte de pastos, bosques y tierra de cultivo se incluyen tres masías y diversas dependencias y complementos agrarios.

    • F. 1 Vista actual
    • F. 2 Vista del conjunto en los años 30 del siglo XX
 

Breve introducción histórica

El subyugante paisaje en el entorno de la vertiente sur de la mola de Camarassa es un lugar que desde lo ancestral servia de morada de hombre. Así lo atestiguan las diversas pinturas rupestre[2] y, en lo alto de la mola, unos restos del poblado ibérico. También, según la tradición, en el abrigo de la roca se refugió el Cid Campeador cuando luchó en el Reino moro de Valencia.

La primera noticia escrita directa, encontrada hasta la fecha, nos proporciona el Capbreu de 1443[3]yhablade Morella la Vella como una partida. El primer mas, que se supone era el homónimo, lo tenía en dominio útil Domingo García.

Cap breu

A partir de principios de siglo XVII se multiplican los documentos encontrados en los archivos de Morella. Se trata sobre todo de escrituras de venta, herencia o de arrendamientos. Así sabemos que desde el año 1609 hasta el año 1891 -cuando pasó por compra a la familia Sebastià- la finca estaba en propiedad de los de Pedro, unos señores al servicio de rey Felipe III, originarios de Teruel. Otras noticias nos dan los historiadores dedicados al estudio de las Guerras Carlistas en el Maestrazgo. En el año 1838 los Carlistas tenían algunas posiciones fortificadas en las cercanías de Morella y una de ellas era la masía de Morella la Vella que contaba con cuarenta hombres de guarnición.

Todos estos escritos amplían los conocimientos generales relacionados con los propietarios, habitantes o invasores de Morella la Vella, pero recién una escritura de herencia del año 1891 aporta algunos datos sobre su composición arquitectónica:

Masía llamada de Morella la Vella con casalicio antiguo inhabitable que sirve para corral de ganado, y otro mas moderno con habitacion y para el colono y un pajar separado….

Esta estructuración, actualmente bien reconocible, la recuerda claramente la señora Teresa Ferrer Gasulla, una de los nueve hijos de los últimos masoveros. Ella nació en la masía (…otro mas moderno...) en el año 1915 y vivió allá hasta el año 1932. Al valioso testimonio oral de la señora Teresa, se suman varias fotografías realizadas en el año 1918 con motivo de estudio por parte de Eduardo Hernández-Pacheco de las entonces recién descubiertas pinturas rupestres (F.7,18). En los años veinte se amplió y modernizó una parte delotro mas moderno, reformas igualmente vividas y explicadas por la hija de los últimos masoveros. Desde el año 1936, fecha de compra del mas por Efrén Pitarch, hasta la actualidad fueron pocas, más bien de efecto distorsionador, las intervenciones constructivas en el conjunto.

Actualmente el propietario de Morella la Vella es la Generalitat Valenciana, que inició en el año 2003 una serie de proyectos y obras de restauración para la completa recuperación del conjunto.

Evolución compositiva del conjunto (plano 2)

No es fácil datar con precisión los distintos edificios, a pesar de los diversos escritos y testimonios, pues la arquitectura rural tradicional, ejecutada con buenos maestros de obras y regida por la necesidad espacial de las diversas explotaciones agrarias, se realizaba a lo largo de siglos con las mismas técnicas y los materiales constructivos locales. Debido a que estos factores influyentes tuvieron validez a lo largo de un dilatado periodo de tiempo, se puede decir que la arquitectura rural es atemporal.

Para facilitar el estudio compositivo del conjunto y planificar los futuros proyectos, hemos desglosado este en tres grupos, definidos por su emplazamiento y su historia constructiva. Los tres se complementan con un cuarto grupo, dedicado a elementos paisajísticos (plano 0). -

Masía antigua o rupestre (edificios adosados al abrigo de la roca )

Masía nueva (masías 2 y 3)

Edificios exentos

Caminos, elementos construidos en el paisaje y árboles destacados

Los caminos que conducen y cruzan el lugar son dos. El camino antiguo, señalado con márgenes de piedra y actualmente abandonado, se acerca desde el sudeste; al llegar a Morella la Vella se bifurca hacia la izquierda y da acceso a la planta inferior de la masía 2 y continua, pasando por la vecindad de las pinturas rupestres, hasta la ermita de san Antonio. La pista nueva se creó en los años cincuenta del siglo XX para el acceso de camiones y maquinaria grandes. Tiene el origen en el camino antiguo, unos 200 m antes de la era que traspasa para acercarse al conjunto a través del bosque de carrascas desde el este.

El conjunto va acompañado y rodeado de carrascas, olmos, higueras, almendros y almezos. Los habitantes disfrutaron a lo largo de tiempo de su sombra y frutos y también utilizaron su madera en la construcción de las masías y dependencias así como en la fabricación de los diversos utensilios del campo.

Emplazamiento de la masía nueva (plano 1)

El grupo está encarado hacia el sur y con su fachada posterior, norte, es vecina del camino que conduce hacia la ermita de san Antonio. Este camino separa el grupo de la mola d’en Camarasa y del grupo rupestre. Sus principales componentes, emplazados sobre una planta común, pero reformados en distintas épocas, son masía 2 y 3. La primera, situada al lado este de la planta, es un edificio alargado, de planta baja y piso y que suponemos existía parcialmente cuando la masía 1 (masía antigua, integrante del grupo rupestre) se utilizaba como vivienda. La segunda, edificada sobre la parte poniente de la masía 2 ya en los años veinte del siglo pasado, es una casa de planta baja, piso y falsa, habitada hasta la actualidad. Las cuatro fachadas de las dos masías son uniformemente encaladas y crean un fuerte contraste con los tonos ocres, marrones y verdes del entorno.

El conjunto del horno de pan, recuina y aljibe es un pequeño volumen con forma orgánica contiguo a la fachada oeste. Sus tres dependencias de uso domestico tienen el origen en distintas épocas. El primero pertenecía desde lo antiguo a la masía 2; el segundo se construyó junto con la masía 3; y por último, el aljibe, procede ya de los años cuarenta del siglo XX.

Evolución compositiva y descripción constructiva

Masías 2 y 3

Basándose en la yuxtaposición de las uniones verticales y horizontales de los muros, en la composición de los forjados y en los sondeos arqueológicos se observa que las dos masías son el resultado de una paulatina ampliación constructiva que evidentemente obedeció a las necesidades espaciales de sus habitantes. Así en su composición global reconocemos claramente cinco módulos, que, según nuestra hipótesis, corresponderían a otras tantas fases evolutivas. Sin embargo, debido a lo atemporal de la arquitectura rural, realizada a lo largo de siglos con las mismas técnicas y los materiales locales, a menudo reciclados, este crecimiento constructivo no podemos situarlo en el tiempo. La única excepción es el modulo 5, es decir la masía 3.

La actual masía 2 se compone solo de dos de los cuatro volúmenes descritos a continuación, pero unas fotografías de año 1918 nos proporcionan una buena visión de la masía tal como era en la fecha indicada y probablemente durante un largo tiempo anterior. Es decir compuesta por los cuatro módulos de planta baja y piso, ordenados a lo largo de un desnivel del terreno, todos de un ancho similar de aprox. 6,50 m.

    • F. 5
    • F. 6 Masía 2, año 1918
 

El primer volumen empezando por el este, de 11,70 m de largo y aprox. 6,50 m de ancho, estaba posiblemente construido, como ya hemos señalado, en la época cuando la masía antigua albergaba una vivienda: la planta inferior, con un portalón de entrada en la fachada este, existente hasta los años veinte del siglo pasado y actualmente tapiado, serviría de corral; la superior, con dos puertas en la fachada norte, de pajar. En los sondeos arqueológicos relacionados con el proyecto y efectuados a continuación de la fachada norte, se descubrió el nivel empedrado original de acceso a la planta superior. Este acceso esta en el presente parcialmente bajo el nivel del terreno.

    • F. 7 Masía 3 y 2 Fachada sur
    • F. 8 . Masía 2, fachada norte
 
    • F. 9
    • F. 10 Empedrado en acceso a la planta superior
 

Muy interesante es un espacio adosado bajo el nivel de tierra al paramento norte. Tiene aprox. 2,00 x 2,00 m en planta, de 1,60 m de alto y esta concluido con una bóveda de cañón rebajada de piedra plana colocada de canto. Actualmente se llama bodega pero su uso original todavía debería investigarse. El siguiente modulo, de 6,00 m de largo agregado al oeste y a su vez parcialmente remodelado, forma en el presente una unidad espacial y funcional con el primero. En la planta inferior, accesible por una puerta en la fachada sur y en el pasado separada del corral por un muro con puerta, se ubicaba la sala de entrada –entrá- a la masía; la planta superior se podría definir como un complemento del pajar. Los módulos tres y cuatro de la ampliación hacia el oeste, de 5,50 y 5,00 m de largo respectivamente, están delimitados por unos muros transversales de aprox. 60 cm de grueso. En la planta baja del primero de ellos, con acceso desde la sala de entrada, se desarrollaba la vida diaria de los masoveros: esta estancia de uso familiar múltiple en palabras actuales, contenía también una chimenea cuyo conducto se aprecia en la cubierta de la  imagen del año 1918; encima había una habitación para guardar harina y grano. En la planta baja del último modulo, al extremo oeste, se amasaba y guardaba el pan. Una interesante y puntual utilidad de la sala de planta superior, accesible en origen directamente desde el exterior, nos comenta, como un recuerdo de niñez, la señora Teresa:Aquí habitaban, en su día, los señores cuando estudiaban las pinturas rupestres.

La estructura muraria de la alarga masía original, es decir las dos fachadas principales de 28,50 m de largo cada una, las dos fachadas laterales de aprox. 6,5 m de largo cada una y los muros interiores transversales, está fabricada con mampostería de muy buena calidad de 0,60 – 1,00 m de grueso, encaladas con ingentes capas de cal. Si observamos los contornos de los mampuestos en la fachada norte, nos damos cuenta de que están embebidos en el mortero y que el aspecto de la superficie fabricada es el mismo que el de la gran fachada de la masía 1 (antigua), a saber: se da la posibilidad de que los paramentos se levantaran con ayuda de encofrados; se trataría de tapial de piedra). El primer módulo, o fase constructiva, tiene las cuatro esquinas trabadas con sillares bien trabajados, los tres siguientes módulos disponen de sillares sólo en las dos esquinas opuestas a su adosado a la preexistencia.

    • F. 11 Forjado de planta baja, masía 2
    • F. 12 Forjado de planta piso, masía 2
 

Todo el forjado de planta baja, apoyado en las dos fachadas principales, está compuesto por viguetas de madera de pino u olmo local y bovedillas de rasilla y ripios unidos con mortero de cal. Su fabricación se realizó sobre un lecho de mortero extendido a su vez sobre encofrado de tablones. La cubierta, a una sola vertiente, hacia sur es de teja árabe de gran tamaño. Ésta esta colocada en una capa de tierra amasada con un muy reducido porcentaje de cal y extendida sobre techumbre de tablas de madera en el modulo dos y gruesas lajas de corteza de pino en el modulo uno. El tradicional alero que sobresale un 50 cm en la fachada sur, esta constituido por tablas que descansan sobre viguetas empotradas en el muro..

    • F. 13 Alero de fachada sur
    • F. 14 Planta piso de masía 2
 

Las fachadas norte y oeste no tenían originalmente ventanas: éstas, de distinto tamaño, se distribuían en las dos plantas de la fachada sur. En la planta superior de la fachada este, coincidiendo con el portalón de la entrada a planta inferior, estaba situada una gran abertura. Unos pequeños huecos, posiblemente entradas de palomas, se sitúan en las fachada sur de modulo uno y en la norte del modulo cuatro.

Cabe añadir que en una de las fotografías antiguas del año 1917 se distingue un volumen sin encalar, construido en mampostería, añadido al extremo este de la fachada sur en toda su altura. Este cuerpo ya no aparece en las fotografías de los años treinta ni se sabe su posible utilidad agrícola o domestica.

Las últimas obras de mayor envergadura que dieron origen a la masía 3, llamamos la quinta fase evolutiva. Se emprendieron en los años veinte del siglo pasado con el claro objetivo de modernizar el modo de vida de los habitantes. Se trata de reformas y ampliación de los dos módulos del lado oeste de la original masía 2, cuya planta se duplicó hacia el sur creando así una amplia entrada y una sala de estar-cocina. Entre el pastador de pan, que no cambió su función, y la antigua cocina convertida en una bodega, se interpuso una escalera de cuatro tramos formada por bóvedas tabicadas.También se eliminó la cubierta a un agua, se añadió una planta – la falsa- y la casa se techó con una cubierta a dos vertientes con aleros formados de lajas de piedra plana. En el primer piso se crearon dos alcobas y dos salas nuevas. Se mantuvieron la sala que llamamos de Hernández-Pacheco según su accidental morador y la habitación-granero.

Las obras de mejora descritas se realizaron todavía bajo las pautas de los sistemas constructivos tradicionales. No obstante en la estricta ordenación y una mayor dimensión de huecos, inusual en las masías antiguas se reconoce un sentido de composición actual. Estas sutilezas hacen destacar la masía 3 en el hábitat preexistente (f.60).Nos referimos a la nueva fachada sur, que se abre al exterior por dos balcones colocados simétricamente y que llevan unas sencillas barandillas de hierro forjado. Si además observamos los reducidos huecos de las fotografías antiguas vemos que los dinteles de madera se cambiaron por unos de arco rebajado de ladrillo y se ensancharon. De nuevo recurrimos a la señora Teresa que recuerda que de pequeña, en la larga fachada sur no había ningún balcón con barrotes de hierro. En las restantes fachadas también se modificaron las aberturas: se tapió el acceso directo al exterior en la sala de Hernández-Pacheco, se abrieron unas nuevas ventanas en la habitación–granero  y en el pastador, se tapió la entrada al corral en la fachada este. El interior del modulo dos se dividió con tabiques en tres alcobas y se formó un ancho paso que comunica el pajar del modulo uno con la masía 3. Por último, en estas reformas se cambió el forjado de la planta baja y además este y la cubierta se reforzaron con un sistema de pilares de ladrillo y grandes vigas de madera: se trata de una estructura portante idéntica a la empleada en la planta primera y en la falsa de la nueva masía 3.

Es probable que las dos plantas de los cuatro módulos se comunicaran originalmente -quizá por una escalera de gato y a través de una trampilla en el techo- pero si esta comunicación existiera, se suprimió al renovar los forjados, del mismo modo que la chimenea del hogar.

Horno, recuinay aljibe

recuina en la fachada oeste de la masía 3

Las primeras dos dependencias, con una cubierta común de teja árabe a una vertiente, son interesantes desde el punto de vista etnológico. El horno de pan, a cuya boca se accede desde el pastador, es de tipo moruno. Su forma exterior, próxima a medio cilindro, está creada con mampostería ordinaria, la cúpula interior es de sillarejo bien escuadrado. La pequeña recuina de planta rectangular irregular, de aprox. 3,00 x 3,50 m, comparte dos de sus paramentos con el horno y la masía 3 respectivamente. Los otros dos paramentos, de aprox. 60 cm de grueso, con una ventana al sur, son propios y contemporáneos en tiempo a la construcción de la masía 3. El espacio -directamente accesible desde estar-cocina- con una gran pica de piedra artificial y repisas de obra enyesadas, servia para lavar y guardar los platos y ollas; otra su función era la de vasar, es decir de mantener fresca el agua de los cántaros aquí depositados.

El aljibe de planta rectangular, de aprox. 2,5 x 4,00 m, es una construcción adosada directamente a la recuina, los tres paramentos restantes a la vista son de mampostería careada de piedra plana tomada con poco mortero y sin revocar. Está techado con piedras planas emplazadas sobre vigas de madera. En el espacio interior se encuentra un depósito de obra revocada.

Estado de conservación (planos 3, 4)

Masía 2

El estado de conservación de la masía es de gran deterioro generalizado. Entre los distintos daños destacan los estructurales con origen en el terreno adyacente y en humedades que son procedentes del mismo terreno y de la lluvia.

La planta baja de la masía está adosada en toda la altura del paramento norte -aprox 2,8 m- al desnivel de terreno por donde transcurre el camino: el resultado de las continuas presiones de un considerable volumen de tierras sobre el paramento son unas importantes irregularidades en su superficie y su abombamiento bien visible en el interior del edificio. Debido igualmente a esta causa, es decir a presión de tierras, cabe destacar una larga, sensiblemente vertical grieta en el extremo este de citado paramento.

Bajo la continua acción de las humedades de terreno se desintegra el mortero de unión de la mampostería, se crean oquedades y así disminuye la integridad portante del muro. Este daño lo hemos detectado en sondeos arqueológicos contiguos a fachada norte (f.39). Otro daño, con el mismo origen y acentuado por insuficiente ventilación, es la podredumbre de prácticamente todas cabezas de vigas del forjado, empotradas en el paramento norte.

Las humedades de lluvia tienen dos vías de penetración al edificio. Primera la cubierta; cuyas tejas se colocaron originalmente en una capa de argamasa elaborada con tierra y una poca cantidad de cal. Con el paso de tiempo este mortero pobre se desintegró y se produjo una cierta dislocación de tejas: se trata de un proceso que llevó a la falta de estanqueidad de la cubierta y facilitó las filtraciones. La consecuencia de las filtraciones es la podredumbre de una parte del conjunto de techumbre leñosa de la primera planta. Aquí cabe añadir que el mal estado de los dos forjados se agrava por antiguos ataques de carcoma (f.55,56). Segunda vía de penetración es la zona del alero de la fachada sur: aquí los canales de tejas, por ausencia de canalón, vierten el agua sobre la mampostería del paramento

Los siguientes daños centrados en espacios interiores y fachadas no son estructurales, pero por eso no menos importantes para el buen uso del edificio. A causa de diversas modificaciones el pavimento en la planta baja sufrió alteraciones en su espesor; es decir que existen restos de distintas capas de empedrados y tierra que crean irregularidad y desniveles en la superficie. El pavimento de la primera planta presenta dos acabados que son baldosas de barro cocido y capa de mortero; ambos materiales presentan fisuras y zonas con material descompuesto. Esta planta se utilizó durante un prolongado tiempo como gallinero, con el resultado de impregnación de suelo de olores y restos de detritus. Por último deben mencionarse diversas modificaciones en las oberturas de la fachada sur: ampliación de entrada, nueva entrada y colocación de un balcón. Estas pequeñas intervenciones en el semblante original podemos catalogar como daños estéticos. Con las oberturas esta relacionada la carpintería exterior e interior que, debido a su baja calidad material, agentes atmosféricos, carcoma y paso de tiempo esta en un estado ruinoso.

Masía 3

El estado de conservación de la masía, habitada hasta actualidad y con mantenimiento continuo, es aceptable, con excepción de la antigua cocina. Hay que señalar que en el año 2004 se renovó toda su cubierta. Al mismo tiempo se sustituyo la carpintería de una ventana de la falsa en la fachada este. La carpintería original carecía de vidrios, por la obertura penetraba lluvia que daño tres viguetas de madera de techo de la planta primera. Otros desperfectos remarcables se centran en el pavimento de la sala de guardar harina y en toda la planta falsa, ambas con baldosas de barro cocido. En el primer caso se trata de deformación puntual, localizada en la parte adyacente a tabique oeste, acompañada de descomposición material de mortero de agarre y ocasionada por movimiento debidos a cambio estructural realizado durante las obras de los años veinte del siglo pasado. El pavimento del espacio diáfano de la planta falsa, que abarca toda la superficie de la masía, presenta pequeños asentamientos con degradación de mortero de agarre originado por el movimiento diferencial del forjado base.

La carpintería, exceptuando piezas exteriores, puntualmente degradadas como son la puerta de entrada y ventanas de la golfa, presenta un estado de conservación aceptable.

2. OBRAS Y NUEVO USO (plano 5)

Consolidación y restauración

El primer objetivo de las obras es obviamente el de rescatar las masías de una progresiva decadencia. Ello comporta unos procesos dirigidos a la recuperación de la estructura portante y la restauración de los interiores y exteriores en general, es decir de cerramientos, revestimientos y pavimentos.

La máxima válida para todas la intervenciones es la de mantener la autenticidad única y testimonial de esta típica y tradicional arquitectura rural de la comarca dels Ports. Esto significa preservar los elementos y detalles constructivos originales en la medida más amplia posible, realizando su cuidadosa consolidación. En ningún momento se buscará la diferencia entre la preexistencia y la restauración, sino una plena integración de las partes restauradas en el entorno construido. En el caso de la restauración de espacios interiores, la finalidad es facilitar una clara lectura de su configuración de época cuando Morella la Vella era una unidad rural en pleno funcionamiento.

Un punto a destacar es la restauración de accesos a las masías. Estos serán los antiguos –anteriores a la reforma de los años veinte del siglo pasado- y dotarán a los espacios de exposición mencionados más abajo, de una buena circulación.

Sustitución

En el caso de sustitución realmente necesaria se emplearán materiales y técnicas tradicionales. Es igualmente válido el propósito de ser respetuosos con los detalles y la composición anterior.

Nuevos usos

El nuevo uso destinado al grupo de masías 2 y 3 es la vivienda del guarda y el lugar de acogida de visitantes y estudiosos de las pinturas rupestres. La nueva función, que englobará una exposición de difusión y promoción de este patrimonio de la humanidad milenario, es perfectamente compatible con la configuración actual en las masías restauradas. Es decir, que la nueva distribución de espacios se guía por el estudio de la evolución constructiva y que la distribución original se mantendrá en el grado máximo posible, ya que los espacios restaurados deben facilitar un entendimiento de una masía tradicional, un tipo de arquitectura vigente durante siglos, que por la dinámica de la vida actual poco a poco va desapareciendo.

En la acogida de visitantes se proponen unos claros recorridos; éstos están directamente unidos a las entradas y salidas del edificio. El recorrido se iniciará en la planta primera del modulo 1 (pajar), accediendo por puerta P4 en la fachada norte. En este espacio se concentrará la primera información respecto al lugar y se continuará la visita a través del modulo 2. Aquí, en un ambiente con vistas sobre el paisaje, el visitante recibirá por medio de paneles informativos, maquetas, etc., conocimientos sobre pinturas rupestres del Levante en general. La visita continuará por la puerta de unión de las dos masías y el pasillo contiguo hasta la sala de E. Hernández- Pacheco. En esta habitación se depositaría el material relacionado con el descubrimiento y divulgación de las pinturas rupestres de Morella la Vella. En el apartado de evolución histórica se mencionó que esta sala comunicaba en el pasado directamente con el exterior. Al abrir de nuevo la puerta el visitante, al abandonar por aquí la masía y con un nuevo saber sobre el lugar, puede visitar las pinturas originales en lo alto de la roca. En la sala de guardar harina se propone el emplazamiento de una oficina de administración interna. La planta baja de la original masía 2 –corral, antigua cocina y pastador con horno de pan- podría albergar una muestra de etnología local y de vida en una masía a lo largo del año. A estos espacios se accede directamente desde el exterior por la entrada original. La vivienda de guarda se distribuye en planta baja y primera de la masía 3 y se comunica puntualmente con el recorrido de visitas. Cabe añadir que tanto la sala de planta primera como los antiguos corrales o la falsa pueden servir como espacios de conferencias especializadas.

Fotografías de las obras

    • F. 1
    • F. 2
    • F. 3 Sustitución de la cubierta de masía 2
 
    • F. 4
    • F. 5 Impermeabilización de la fachada norte
 
    • F. 6
    • F. 7 Sustitución de forjado de planta baja de masía 2
 
    • F. 8
    • F. 9
    • F. 10
    • F. 11
    • F. 12 Sustitución y consolidación de pavimentos de masía 2
 
    • F. 13
    • F. 14 Consolidación de muros de masía 2
 

[1] El término municipal de Morella se divide en doce denas

[2] Las pinturas están declaradas Patrimonio de humanidad

[3] Búsqueda y transcripción de la documentación histórica: Julià Pastor Aguilar