Estudio de antiguo balneario para propuesta de su restauración, Marmolejo (Jaén)

Situación y emplazamiento

El balneario, con sus manantiales y rodeado de un extenso parque, se sitúa aproximadamente a un kilómetro y medio al noroeste del pueblo del mismo nombre, en un valle ubicado en la orilla izquierda del río Guadalquivir. El parque comunica con su entorno exterior por diversas e interesantes entradas, de las cuales la principal, de tipo monumental, da a la carretera A 420 en la inmediación de un bello puente renacentista. Cabe añadir que el nacimiento de los manantiales, directamente en el río, esta protegido de las crecidas del Guadalquivir por unos gruesos muros curvilíneos de mampostería.

Estudio

En primavera del año 2001 contactamos con el ayuntamiento de Marmolejo y con su consentimiento hemos realizado un estudio profundo de diversos aspectos del balneario, para proponer su restauración. Así, el estudio hemos entendido a nivel más amplio, es decir tuvimos en cuenta no solo el bello, pero degradado lugar del propio balneario -la galería de acceso y los hermosos restos de pabellón con los manantiales- sino hemos visto imprescindible incluir en el estudio todo el parque, con sus numerosos elementos construidos, los sistemas de riego, los edificios y la exuberante vegetación. Era obvio que el lugar, por motivos económicos, no se podía restaurar en una sola fase, pero al mismo momento era evidente que las varias hectáreas del parque se prestaban a una lógica división en sectores y zonas; éstas eran susceptibles de una restauración común e independiente, pero lógicamente, siempre en el marco del conjunto.

El estudio y la distribución en sectores i zonas (que coinciden con las fases de restauración) del complejo balneario estaban condicionados por el análisis de composición original del lugar y los distintos factores influyentes, como exponemos a continuación.

1. Uso. El uso del balneario renovado seria idéntico al actual – actualmente el gran deterioro del lugar limita su uso- es decir, aliviar los males del cuerpo y relajarse en este espacio natural ideal. Los usuarios pueden ser externos, internos, puntuales, de estancia prolongada,… También hay que tener en cuenta los suministros, el mantenimiento o los servicios.

El balneario de Marmolejo es un lugar encantador, singular en su especie, mágico. Debo decir que cada vez cuando bajé al valle donde se ubica, tenía la impresión de abandonar el mundo actual con sus problemas y encontrarme en un paraíso perdido pero real. Y es precisamente esta atmosfera, la historia y autenticidad del lugar que pretendíamos mantener en nuestra propuesta de restauración.

2. Edificaciones i elementos construidos originales. El conjunto de edificios  -o de sus restos- pertenece a una arquitectura de valor permanente, que merece la pena de mantenerse y conservar tanto para el presente como para las generaciones futuras. Los restos del pabellón principal del manantial, con sus elegantes escaleras, los revocos lucidos y el ambiente en general, son excepcionales e irrepetibles. Pasando largos ratos en este sitio un poco solitario hemos llegado a la conclusión que hay que respetar al máximo todos los restos originales y –según las fotografías antiguas- restituir sus volúmenes perdidos junto con la galería de hierro fundido: el ambiente de la antigua galería con sus cortinas de lino, proporcionando una agradable tenuidad al pasar, es valido ahora como lo fue 100 años.

3. Caminos y agua. El parque está marcado por un camino longitudinal y diversos caminos transversales. Así, el camino -o el eje- longitudinal que pertenece al paseo principal es la espina dorsal del conjunto, que vertebra y une las distintas zonas; es peatonal, con circulación de coches muy puntual. Los caminos –o ejes- transversales son varios, en su mayoría son sendas que atraviesan las zonas lúdicas, conducen a las zonas de deporte o dan acceso a la galería de los manantiales. Además, lógicamente, algunos de los caminos están relacionados con los accesos.

Pasear por el parque actual, a pesar de su fuerte degradación, atrae a la memoria tiempos pasados, descanso, sensaciones agradables, que con la restauración no deberían eliminarse por ser únicos: el hombre actual, estresado, debería encontrar en el parque del balneario restaurado igualmente un remanso de paz y de tranquilidad.

Totalmente integrados al parque están un arroyo, varios puentes y el sistema de irrigación original o sus elementos degradados: también estos elementos se merecen una correcta y cuidadosa restauración.

    • F. 2 Un aspecto del parque con el arroyo

Croquis del estudio

Sector oeste

Zonas:

1. Acceso principal y aparcamiento

2. Administración y atención medica

3. Bar con plaza y jardín

4. Galería e isla con fuentes

5. Espacio lúdico a la orilla del río

6. Espacios con restos de edificaciones de balneario original

Sector intermedio

Zonas

1. Arroyo con puentes

2. Jardín de naranjos y granadas

3. Palomar, prado y ladera con pinos

4. Albercas y acequias

5. Plaza y montículo con glorieta y fuente

Sector este

Zonas

1. Valle de arroyo

2. Espacios de transición

3. Espacio de deporte

4. Paseo con vistas

Documentación fotográfica: antigua y actual

    • F. 3
    • F. 4 Galería y pabellón con manantiales, año 1904
    • F. 5
    • F. 6 Galería y pabellón con manantiales, año 2001
    • F. 7
    • F. 7
    • F. 8 Escalinata de acceso y el parque, año 2001
    • F. 9 Entrada principal y el edificio de administración
    • F. 10
    • F. 11 Entrada principal y el edificio de administración, año 2001
    • F. 12 Un aspecto del parque con los edificios de baños al fondo
    • F. 13
    • F. 14
    • F. 15
    • F. 16 Los edificios del parque en el año 2001 y una hipotética reconstrucción
    • F. 17
    • F. 18
    • F. 19 Distintos aspectos del parque, año 2001