Estudio del conjunto histórico formado por el tramo nordeste de la muralla, la plaza de toros y su entorno y propuesta para su conservación y restauración, Morella (Castellón).

1. HISTORIA

1.1. Tramo nordeste de la muralla

La situación geográficamente privilegiada de Morella, encima de una montaña dominante sobre el resto del paisaje, ha dado desde siempre a esta ciudad una gran importancia estratégica. Sus murallas son el más relevante y tangible reflejo de una historia secular de esfuerzos y ansiedades de poseerla. Ellas han protegido sus habitantes contra sus enemigos en numerosas guerras, pero también los han visto sufrir vejaciones durante asedios.

Según documentos escritos de la época se puede entender que sobre la roca inexpugnable existía ya un castillo (alcazaba), cuando el 1090 fue conquistada por Cid “el Campeador”. Y también este castillo y el núcleo de Morella estaban fortificados cuando casi doscientos años mas tarde, el 1232, sus señores moros la entregaron a Don Blasco de Alagón, fiel amigo de Jaime I. Queda no obstante pendiente de investigar el perímetro, la forma y la extensión exacta que debería haber tenido el recinto fortificado bajo la dominación musulmana. Es muy probable que los habitantes ocuparon la falda sur de la montaña, donde posteriormente se ha formado el glacis del castillo[1].Esta hipótesis la documentaba la presencia de una mezquita, cuyos restos existían hasta el final del siglo XIX detrás del colegio de Escolapios (Fig. 1A, 1B)[2].

Fig. 1A

Fig. 1B

A partir de la segunda mitad del siglo XIII, después de la reconquista de Morella, llegaron muchos pobladores. La extensión original del recinto árabe no era lo bastante grande para albergar toda la población. La ciudad se dotó de nuevos solares edificables y se comenzaron a reedificar sus murallas. Todo el siglo XIV continúan las obras de reconstrucción y se levanta una cerca fortificada de nueva planta. Entonces la labor de fortificar las ciudades y villas de gran parte de la península era especialmente intensa como resultado de los numerosos conflictos personales y bélicos, prácticamente durante todo el reinado de Pedro IV “el Ceremonioso”; es cuando se forma el nuevo y definitivo sistema de defensa muraria de Morella, adquiriendo el contorno y la configuración actual. Estas obras las atestiguan, a parte de las crónicas de la época, los contractos de la villa con los constructores de murallas y fosos[3].

Para el asentamiento de la muralla se aprovecharon los perfiles rocosos, correspondientes a las curvas de nivel del terreno, exceptuando los dos tramos laterales opuestos -el uno al oeste y el otro al nordeste del recinto amurallado-: estos bajan rectos y perpendicularmente a la montaña desde la roca del castillo. La roca viva, a parte de ofrecer una buena base para la muralla, la hacía prácticamente inexpugnable, ya que la dotaba de mas altura.

La morfología del sistema defensivo medieval de Morella, de murallas altas (9,00 – 10,00 m) y relativamente delgadas (1,50 – 2,00 m), de torres de defensa y vigía y con el paso de ronda en todo el perímetro, ha mantenido su carácter sin grandes transformaciones prácticamente hasta la actualidad. Las pocas intervenciones substanciales se han realizado en el siglo XVIII y XlX. Mientras que en el resto de Europa las ciudades se fortificaban con nuevos sistemas de defensa, cuyos elementos formales eran muy sofisticados, para poder hacer frente a los complicados inventos bélicos, en Morella, simplemente, se rebajaron y se rellenaron de tierra algunas torres, para poder colocar en ella los cañones. También se ha sustituido la franja superior de la muralla dotada de almenas[4]-reconstruidas, por otro lado, muchas veces- por una franja con aspilleras.

Uno de los mas arriba mencionados contratos de constructores de murallas constata que l’any 1362 el mestre d’obres Domeneç Taraball (ó Çaraball) treballava en la partida de la basa parroquial de Sant Miquel”. Aquí comienza el lienzo nordeste de la muralla en proximidades de la plaza de toros: este se el lienzo que nos ocupa concretamente en el presente estudio.

Su primera parte, de 65 m, discurre perpendicularmente a la falda de la montaña, entre las torres de Nevera i Públic, y se asienta directamente sobre tierra, sin rocas, con una pendiente relativamente suave. La parte inferior del lienzo es de nueva planta gótica, aprovechando probablemente el trazado de una fortificación mas antigua (Fig. 2). Desde los extramuros se ven, a la altura aproximada de 1,50 m sobre el nivel del terreno y a una distancia de11,00 m entre sí, tres aspilleras formadas con sillares (la primera, situada al lado de la torre Nevera, se entrevé tapiada desde el interior del recinto (Fig. 3), tal y como se pueden encontrar a la misma altura también en otros tramos de la muralla. La morfología medieval de estas aspilleras acreditaría, por una parte, el origen del tramo de muralla en la segunda mitad del siglo XIV, y por otra, la existencia de un foso con el correspondiente antemuro o barbacana, levantado conjuntamente con el muro principal. La presencia de aspilleras de estas características en la parte baja de la muralla era un dispositivo frecuente en las zonas de fácil acceso del enemigo y tenía la función de flanquear la base del lienzo, del foso y del antemuro. La construcción genuinamente medieval se distingue de las parte superior y derecha mas nuevas, visto desde los extramuros, por el color uniforme y diferente de las hiladas de sillares: la parte derecha, antes de llegar a la puerta Públic es, con bastante probabilidad, aquella a la cual se refieren los escritos que relatan que fue derribada en el año 1711, durante la guerra de Sucesión, por la artillería de Felipe V: se habla de una brecha de mas de 10 pasos en las proximidades de Nevera, realizada en el intento de recuperar la plaza fuerte (Fig. 4). La parte superior de la muralla se ha reconstruido por última vez en el siglo XIX, durante las guerras carlistas, añadiendo la hilera de las aspilleras[5].

Fig. 2, 3

Fig. 4, 5

La segunda parte del lienzo del tramo nordeste, de 70 m, se extiende en forma recta, igual que la primera, pero con una fuerte pendiente desde la torre Públic y llega hasta el camino cubierto del castillo (Fig. 5). A diferencia del tramo anterior, de morfología claramente gótica, este, por sus características y situación -tiene la génesis en la misma roca donde se asienta el castillo- formaba probablemente parte del recinto amurallado de origen árabe antes del año 1232. Se observan claramente diversas zonas de tapial de tierra y mortero de cal, allá donde ha caído el revestimiento de sillares de la muralla y esto tanto en intramuros, como en extramuros (Fig. 6, 7). Las zonas indicadas podrían ser paños del recinto árabe, los cuales se habrían aprovechado, englobándolos en la nueva obra hecha con sillarejo después de la reconquista[6]. Es verdad que después de la reconquista se continuaba utilizando la técnica de tapial, pero en caso de edificaciones defensivas se trataba sobre todo de tapias de piedra, o sea mampostería de piedra encajonada (cal y canto). No se han encontrado aspilleras en la parte baja del lienzo, como se ha visto en el primer tramo, a pesar de que se trataba de una parte muy vulnerable de la fortificación. Este hecho confirmaría que, durante la reconstrucción del siglo XIV, aquí ya existía un lienzo. Se han encontrado dos poternas tapiadas de una altura de aproximadamente 1,50 m. Una de las poternas es bien visible al exterior y no se puede asegurar que no se encuentra en medio de un tapial revestido posteriormente (Fig. 8). La otra se encuentra al lado de la torre Públic. Podría haber existido una otra puerta Ferrissa?[7]

Fig .6, 7, 8

El carácter vulnerable de este tramo, que es debido a emplazamiento sobre un terreno natural, sin rocas, se agravó desde el siglo XV con la aplicación generalizada de la pólvora en los acontecimientos bélicos. En las proximidades del acueducto al nordeste de Morella, a distancia ya no de un tiro de arco, sino ahora del cañón, se encuentran unos promontorios, donde se situaban las nuevas tormentarias asediantes enemigas, y esto desde la guerra de los Segadores, pasando por la de Sucesión, de la Independencia, hasta las tres Guerras carlistas. Desde aquí, con Morella a la vista, el principal objetivo era precisamente atacar y destruir el talón de Aquiles del recinto fortificado (Fig. 1C). Por este motivo, durante la guerra de los Segadores, en el año 1640, ante el temor de los al rey fieles morellanos de ser atacados por los catalanes, se excavó un profundo foso con el correspondiente contramuro, entre las torres de Nevera y la puerta Ferrisa. El muro se derribo posteriormente a causa precisamente del carácter mas vulnerable de esta parte de la muralla)[8]. Y por eso también en la primera guerra Carlista, a finales de los años 40 del siglo XIX, se construyó un muro-refuerzo, adosado directamente a la parte interior de la muralla medieval (Fig. 1D). Este nuevo acondicionamiento a las tácticas de la artillería de la pólvora de la muralla original, alta i relativamente delgada, diseñado probablemente por W. von Rahden, ingeniero militar del líder carlista Cabrera, ha cumplido con el objetivo durante las tres Guerras carlistas, porque tampoco en ellas ninguno enemigo podía entrar en la ciudad, atravesando la muralla rota. En la tercera Guerra carlista es cuando las murallas cumplieron por última vez la función de proteger la ciudad.

Fig. 1C

Fig. 1D

1.2. Plaza de toros

La historia de la plaza de toros no es tan antigua como la de las murallas, pero no deja de ser interesante (Fig. 9). En el siglo pasado, en Morella y su comarca existía bastante afición a la fiesta taurina, pero en la cuidad no existía una plaza fija: para cada espectáculo se tenía que montar y desmontar una plaza de madera provisional, igual que era costumbre en otros lugares de España. La situación duró hasta que a principios del año 1904 que era sexenal, por orden del Ayuntamiento se iniciaron las obras de una plaza de toros definitiva y sus correspondientes dependencias. Las obras se acabaron en el verano del mismo año. El lugar elegido para la ubicación, en la falda nordeste del castillo y en las proximidades de la torre Públic, es la zona donde en el 1882 se construyó un pequeño depósito de agua. La presencia del depósito condicionó en el año 1904 la configuración de la arena: esta no tiene la calle perimetral que habría que tener, y su diámetro mide solo de 36 m[9]. Como dato curioso apuntamos que según los escritos históricos, en la cercanía se encontraba en la edad media la casa pública y transcurría la calle Públic, que unía la puerta del mismo nombre de la muralla con las proximidades de la mezquita[10].

Fig. 9

La plaza, tal como la conocemos hoy día, mantiene prácticamente la configuración original, sin grandes cambios. En el transcurso de los años se consolidaron las graderías y se desmontaron las logias ruinosas de madera. Debido a otros tipos de ocio, actualmente ya no existe mucha afición taurina y esto es la causa de estado de abandono de la plaza.

2. ANÁLISIS Y DESCRIPCIÓN DEL ESTADO ACTUAL

2.1. Antecedentes

Emplazamiento

El conjunto histórico, formado por el tramo de muralla situado entre las torres de Nevera y el camino cubierto de castillo y por la plaza de toros y sus más inmediatos alrededores, esta emplazado en la falda nordeste del castillo, dentro del recinto amurallado de la ciudad de Morella.

Descripción del conjunto y su estado actual

Las edificaciones y los elementos constructivos, objeto de este estudio tienen por si mismo un valor arquitectónico grande y forman un espacio global con un significado histórico importante dentro del contexto de Morella. Actualmente, pero, están bastante degradados, con partes de la muralla semiderruidas y la totalidad del conjunto en estado de semiabandono. Por otra parte, la ordenación de los espacios de la plaza de toros y el contorno ya no cumplen las exigencias de un buen funcionamiento, ni las condiciones mínimas para realizar un acontecimiento taurino; seguramente por eso estos espacios, realmente únicos, se hacen servir hoy día en contadas ocasiones.

Para facilitar la comprensión, el estudio y el trabajo de este proyecto tan complejo, hemos desglosado el esquema espacial en dos partes, es decir muralla con la torre y la plaza, ambas analizadas a continuación.

2.2. Análisis y descripción del lienzo nordeste de la muralla (Fig. 10A, 10B)

El lienzo de muralla que va des de las torres de Nevera y que sube perpendicularmente a la montaña hasta la puerta considerada tradicionalmente Ferrissa, es el menos tergiversado y adulterado por las reconstrucciones del siglo XX. Parar poder entender las etapas de construcción y las sucesivas modificaciones ocurridas durante los diversos siglos de historia, hemos estudiado los materiales y los tipos de fabricas que lo forman. En este lienzo hemos identificado 5 tramos que, comenzando por las torres de Nevera, presentan una morfología global bastante similar. El desglose ha facilitado el estudio.

Fig. 10A

Fig. 10B

2.2.1. Tramo 1 (56,00 m)

a) Parte inferior

Visto desde intramuros, quedan restos de muro-refuerzo de 38,00 m de largo, 5,00 m de ancho y 2,50 – 3,00 m de altura, que esta trabado transversalmente por 3 muros de un grueso de 1,50 m (Fig.11). Toda la obra actualmente muy deteriorada, esta realizada en mampostería, en partes ligada con mortero rico de cal (Fig.12). Los volúmenes que quedan entre la muralla original y la parte nueva están rellenos con tierra y piedras. Como ya escrito, el muro se ha construido en el siglo XIX, durante la primera guerra carlista. Originalmente, iba desde la torre Trinquete hasta el camino cubierto del castillo. Su finalidad era la de reforzar la muralla gótica, relativamente delgada. La altura era de 8,00 m, la misma que el paso de ronda[11].

En una longitud de 18,00 m, al lado de la torre y la puerta de Públic, el muro de refuerzo ha estado ya totalmente derribado. Se puede ver la construcción original del muro del siglo XIV de 1,50 m de espesor de mampostería careada hasta una altura de 3,00 m (Fig. 13). En este muro medieval se encuentra un paramento de sillares perfectamente trabajados y con numerosas marcas de canteros: en este paramento esta situada la puerta Públic. Esta puerta tiene 2,50 m de ancho y aproximadamente 2,20 m de alzada. En la parte hacia el recinto, la puerta tiene un arco escarzano y en la parte que da a extramuros acaba en un arco de medio punto, los dos construidos con dovelas de la piedra idéntica al paramento contiguo. Actualmente la puerta está tapiada con piedras colocadas sin mortero (Fig. 14).

Fig.11, 12

Fig.13, 14

b) Parte central

En este sector de 1,00 m de grueso y 2,00 m de alto la piedra de revestimiento ha estado totalmente arrancada y el paramento, que se ve actualmente, era originalmente la parte interior de la muralla. Está construido a base de aglomerado de piedra pequeña y mortero de cal y tierra (interior de tapial de piedra)[12]. Su estado se muy deficiente (Fig. 15).

El descrostamiento (arranque de piedra) de revestimiento de sillares de una muralla o de una torre era una práctica usual en la historia de guerras y esto tanto en la época de la artillería neurobalística como en la de pirobalística; con este proceder se intentaba llegar al núcleo del muro, normalmente mas endeble que la superficie pétrea exterior y menos resistente a impactos. Pero los paramentos descrostados se deben también -y esto se el nuestro caso- a la extracción del material pétreo simplemente para su reutilización en otras construcciones.

Fig. 15, 16

Fig.17, 18

c) Parte superior

En todo el tramo estudiado de la muralla hay una franja con aspilleras de 0,60 m ancho y de1,20 – 1,40 m de alto construida en la tercera Guerra carlista (año 1873). Todas las aspilleras de la franja tienen, en la parte accesible desde el paso de ronda, un espacio abocinado irregular. Este volumen vacío, delimitado en la parte superior con piedras planas, servia a los defensores para acercarse mas al plano exterior del muro y así poder controlar mejor las líneas de tiro (Fig.16). La mampostería de esta franja es ordinaria, con utilización de trozos de ladrillo. También se pueden observar restos de revoco y dos oberturas-miradores, originalmente con puertas forradas de chapa de zinc en la parte exterior[13]. Al lado de la torre Públic, a nivel de paso de ronda, hay restos de entrada a una garita ya inexistente, simétrica a la cual se encuentra en el tramo 3 (Fig. 16). En la parte inferior de esta franja se ve una línea irregular marcada por piedras. Es muy probable que sean restos del antiguo paso de ronda. En la parte superior, en unos intervalos regulares, hay restos de pequeños pilares. Podrían ser pilares de soporte de una cubierta del paso de ronda. Esta teoría se ve reforzada por la presencia de numerosos mechinales que atraviesan la pared en toda su anchura y que servirían para colocar vigas de madera para la construcción del dicho paso de ronda cubierto. Se posible que en Morella durante el siglo XIX se servían de elementos de defensa -cadalsos- similares a de los de la edad media (Fig. 17, 18).

2.2.2. Tramo 2 (torre Públic 7,00 m) (Fig. 19)

La torre Públic podría pertenecer, por el tipo de la construcción abierta en la cara de la villa (la gola), a través de un gran arco ojival, a la tipología de bestorres[14]. Las bestorres son un elemento de arquitectura urbana defensiva de antigua tradición, difundidas en las fortificaciones de ciudades europeas sobre todo en la segunda mitad de siglo XlV. En Morella, al lado opuesto del tramo de muralla que estudiamos, flanquea la falda sudoeste de la montaña torre de Estudis. Gracias a las recientes obras de derribo del los añadidos posteriores que ocultaban su estructura gótica, esta torre se puede identificar también como una variante de bestorre. En la torre de Estudis, muy maltrecha por las guerras, se han mantenido intactos algunos detalles constructivos: el gran arco de ojiva que sirve de entrada a la planta baja y unas ménsulas situadas en un nivel superior a la clave de l arco (Fig. 20, 21).

En la torre Públic, a través de los restos materiales y de la disminución del espesor de las paredes -desde 1,20 m en la planta baja, hasta a 0,60 m en la planta superior- se pueden identificar tres niveles originales.

Fig. 19, 20

,

Fig. 21, 22, 23

a) Parte inferior -nivel 1 (Fig. 22)

Las tres paredes que dan a extramuros y que son de mampostería de 1,20 m de espesor, con sillares de refuerzo en las esquinas, tienen dos aspilleras en forma de cruz y orbe, tapiadas en el siglo pasado[15].Una gran parte de la gola la ocupa una abertura de 6,00 m de ancho y 15,00 m de altura en el punto mas alto, que sirve de entrada. Esta abertura esta terminada con un arco de ojiva rebajado que da soporte a la pared de cierre de los pisos superiores. Tanto la mampostería en hiladas de la pared, como el acabado superficial rudimentario, sin ninguna marca de cantero en las dovelas -los dos de 0,60 m de espesor- hacen suponer que no se trata de una cara exterior de la torre.

A los dos lados del arco se ven restos del muro de riostra, qué podrían haber formado parte del muro de refuerzo del siglo XIX. Se debe tener presente que, durante las Guerras carlistas, el muro-refuerzo transcurría desde la torre Trinquete hasta el camino cubierto del castillo, pasando por delante de la torre Públic.

b) Parte central – nivel 2 (Fig. 23)

El segundo nivel esta definido al interior y horizontalmente por varios modillones, situados a una altura superior a la clave del arco; aquí descansaban las vigas parederas del piso de madera (Fig. 24)[16]. En los muros al exterior nos encontramos otra vez las aspilleras en forma de cruz y orbe, situadas en unas cámaras de tiro, dispositivo característico en las fortificaciones góticas (Fig. 25, 26).

Fig. 24, 25, 26

A nivel del antiguo paso de ronda hay una obertura que marcaba la puerta del acceso a la torre. Las jambas y el dintel están construidos con sillares. Se plantea una pregunta interesante: ¿como estaba configurado el paso de ronda original en el tramo que transcurre delante la torre?

Analicemos los restos de elementos construidos:

1. Existe una puerta de acceso

2. Los paños de superficie claramente exteriores, contiguos a la torre, sobresalen aprox. 1,10 m (Fig. 27)

3. Existe una pared de mampostería en hiladas, soportada por el arco de ojiva (los dos de espesor de 0,60 m) y con una textura semejante al interior de muro.

Aquí es conveniente comparar estos hechos con los elementos constructivos de la torre de Estudis mencionados anteriormente: el gran arco de ojiva a la entrada y la pared que el soporta, pero con un espesor de casi 2,00 m. Es improbable, en una pared orientada hacia el interior de la villa, un grueso tan considerable en toda la altura. Posiblemente, el muro macizo de 2,00 m de ancho llegaba solo hasta al nivel de paso de ronda, y a partir de aquí el resto de la torre seria constituida por un muro mas delgado.

A través del racionamiento expuesto, y aplicado a la torre Públic, llegamos a una conclusión siguiente. Originalmente existiría un segundo arco, adosado al del todavía existente, y su función seria la de soportar un muro del ancho del paso de ronda, o sea aprox. 1,10 m. La altura estaría marcada por la puerta de acceso. Es probable que, conjuntamente con el arranque de las piedras del muro-refuerzo, se haya destruido el segundo arco correspondiente al paso de ronda.

Fig. 27, 28

c) Parte superior – nivel 3 (Fig. 23, 19)

Los elementos destacables de esta planta son las ventanas concluidas con arcos de medio punto, construidos con piedras planas colocadas a sardinel. Las jambas están formadas con sillares. Las aberturas que miran a exterior se han cegado en las guerras carlistas con obra de piedras y ladrillos: de esta forma se han convirtiendo en aspilleras.

Los restos de mampostería en la parte superior del muro de la torre marcan una cubierta a dos aguas, pero, según el dibujo de F. Oliet del año 1861 (Fig. 28)[17], o sea de la época en que la torre todavía se utilizaba con fines militares, la cubierta se presenta con una pendiente, típica de las torres medievales en Morella.

2.2.3. Tramo 3 (35,00 m)

Se encuentra en continuación de la torre Públic, subiendo la pendiente hacia el castillo.

a) Parte inferior

En esta parte vuelven a estar los restos del muro de refuerzo añadidos a la antigua muralla durante el siglo XIX, pero estos restos están tan degradados que su presencia a veces solo se intuye. Aproximadamente en su mitad se encuentran los restos del muro transversal que estriban el dicho muro. Al lado de la torre Públic hay una pequeña poterna tapiada y absolutamente tapada por zarzas. Esta poterna también se puede adivinar desde el exterior del recinto. En las proximidades de la torre Públic, allá donde el muro-refuerzo del siglo XIX ha desaparecido, hay una superficie reducida, revestida con fábrica de sillarejo que, probablemente pertenece al muro original del siglo XIV (Fig. 29).

b) Parte central

El revestido de sillarejo original de toda esta parte ha sido arrancado. La mampostería que queda a la vista pertenece al interior del muro y esta formada por un aglomerado de piedras medianas y pequeñas ligadas con mortero de cal y tierra. Tiene el espesor de 1,00 m – 1,30 m y su estado es de mucha degradación (Fig. 30).

Fig. 29, 30

    • F. 31

c) Parte superior

Volvemos a encontrar la franja de 1,20 m de altura y 0,60 m de espesor con aspilleras formadas con piedras planas y también vemos algunos restos ventanas-miradores. La mampostería es de piedra pequeña y trozos de ladrillo. Superpuestos a la franja de aspilleras hay restos de pilarcitos, igual que en el tramo 1, pero aquí claramente reconocibles (Fig. 31).

2.2.4. Tramo 4 (19,00 m)

De este tramo se puede decir que es el mas interesante y constructivamente completo de toda la muralla de Morella.

a) Parte inferior

También aquí encontramos, en estado muy ruinoso, restos del muro de refuerzo del siglo XIX de 1,00 – 1,50 m de altura y 5,00 m de espesor; aquí la parte inferior esta unida con buen mortero de cal.

b) Parte central

En la parte inferior derecha hay restos de muralla de unos 10,00 m2 de superficie, que hemos identificado como tapial de tierra con minima adición de cal. Después de estudiar la evolución histórica de Morella y paralelamente a estudios de las técnicas de tapial en general, consideramos este trozo como una posible parte del recinto árabe, levantado antes de la reconquista de Jaime I, el año 1232 (Fig. 32). En este paramento se distinguen las improntas de los tablones del encofrado de este tipo de construcción y también los huecos que quedan un ves quitadas las agujas que sirven de arriostramiento transversal del encofrado. En este tapial se encuentra una configuración de piedras, que parecen unos restos de una poterna cegada con mampostería ordinaria con mortero de cal de muy buena cualidad. A continuación del tapial hay restos de revestimiento de muralla con sillarejo que no ha sido arrancado. La parte superior del revestimiento se corresponde con el nivel del paso de ronda residual, es una tira de 0,30 m de ancho. La superficie cubierta con sillarejo tiene algunas grietas verticales. Finalmente, en el extremo izquierdo, la fábrica es de otro tipo, es de sillarejo unido con mortero de cal de muy buena cualidad: el mortero con el sillarejo forma una superficie casi monolítica. Este paramento sobresale 1,00 – 1,20 m del resto de la muralla. Su ancho se correspondería con la del paso de ronda (Fig.33). Se trata, casi con certeza, de restos de recrecimientos posteriores de la cerca original (englobada, por otra parte, en el muro-refuerzo del siglo XlX). Esta hipótesis estaría apoyada por la existencia de un vacío, libre de revestimiento y casi redondo, de un diámetro de 3,00 m y que ocupa el centro de la mencionada superficie monolítica. El paño que se ve al fondo es de tapial de tierra en mal estado (Fig. 34).

Fig. 32

Fig. 33, 34, 35

El engrosamiento de la muralla era una técnica constructiva habitual en el pasado, pero no se puede reconocer en la mayoría de los casos a simple vista, ya que el muro de refuerzo con frecuencia engloba toda la estructura primitiva.

c) Parte superior

Esta franja también esta constituida por aspilleras. Estas son, pero, de tamaños irregulares, contrariamente al resto de aspilleras que tienen un tamaño prácticamente tipificado. En muchas zonas de esta franja hay restos del revoco.

2.2.5. Tramo 5 (17,00 m)

La muralla original de este tramo se ha desmoronado totalmente y ha sido reconstruida durante los años 60 de este siglo, pero ya presenta diversas fisuras verticales (Fig. 35). Para su levantamiento se han hecho servir el sillarejo y las piedras del tramo original. El coronamiento se realizó con pseudo aspilleras y se han colocado aberturas artificiales a todo su largo, probablemente para permitir el paso del viento.

2.3. Análisis y descripción de la plaza de toros (Fig. 10B)

Los espacios actuales de la plaza de toros, aunque se hayan renovado y completado posteriormente, datan del año 1904. Están formado por diversas construcciones, la mas importante y destacable es la arena de 36,00 m de diámetro, rodeada totalmente por un paso elevado de 1,40 m de altura y 1,00 m de ancho. En la mitad de su perímetro hay gradas de fábrica de hormigón. En la construcción de las gradas se ha aprovechado la pendiente natural de la montaña que baja desde el castillo hasta la ciudad y que formaba parte del glacis original.

Fig. 36, 37

Inicialmente, en la otra mitad, o sea en el lado opuesto a las gradas, había unas logias cubiertas (Fig. 36). Hoy día solo quedan dos de ellas: la de presidencia y la de música. Por debajo de estas logias hay acceso directo a la arena y también con su existencia se refuerza el carácter único de esta plaza de toros. El estado de todas estas construcciones descritas hasta ahora es de descuido y de abandono.

Complementan el recinto taurino dos edificios muy importantes para el funcionamiento de la plaza: los corrales y la enfermería, pero por su ubicación inadecuada y su aspecto constructivo deteriorado no son mas que elementos de distorsión (Fig. 37, 10C).

Fig. 10C

Con el emplazamiento del conjunto de la plaza de toros en la falda del castillo se ha creado un desnivel de unos 3,00 m de altura en la zona que limita con la ciudad (noroeste). Para delimitar el espacio precisamente en esta zona y también aumentar la superficie transitable de la plaza de toros se realizo aquí al principio un talud en el terreno, pero finalmente, dada la inestabilidad de las tierras, se ha construido un muro de contención. Este muro de mampostería es necesario porque delimita y rodea el conjunto, pero su configuración actual no deja ver el conjunto monumental desde la calle contigua, lo hace invisible y infranqueable (Fig. 38).

Fig. 38, 39, 40

Para acabar la descripción, queremos remarcar que el conjunto esta complementado con diversas superficies de hierba y tierra que actualmente están muy mal aprovechados.

2.4. Conclusión

Como conclusión del análisis del estado actual de los elementos estudiados se puede decir que es de gran abandono. Entonces el criterio de intervención habría de ser una actuación mas rápida que el deterioro y la descomposición de sus componentes. Se tendría de salvar el conjunto para a las próximas generaciones!

3. MEMORIA JUSTIFICATIVA DE LA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN

El objetivo del presente trabajo es revalorizar y sobretodo revitalizar e integrar en la ciudad los espacios que han sido escenario de diversos hechos históricos que han condicionado la materialización de este conjunto monumental. Nos encontramos delante un conjunto complejo, en el cual se conjugan los problemas constructivos, de usos y de buen funcionamiento con los numerosos acontecimientos históricos del recinto. Para poder intervenir adecuadamente, se ha de tener continuamente presente -y respetar al máximo- la memoria histórica de Morella. Imprescindiblemente, el resultado de esta premisa ha de ser el equilibro entre la impronta del paso del tiempo y una restauración cuidadosa, la finalidad de la cual tiene que ser didáctica y explicativa, sobretodo en el caso de la muralla.

Igual que en el análisis del estado actual, también aquí hemos desglosado la propuesta de intervención en el conjunto histórico en dos partes. A pesar de esta división, la propuesta de intervención es global: la actuación en todos los elementos compositivos y la creación de elementos nuevos significa respetar la estructura espacial original, identificable con la estructura espacial nueva.

3.1. Consolidación de la muralla

3.1.1. Tramo 1 (56,00 m)

Uno de los aspectos del buen funcionamiento en el contexto del conjunto histórico es la lógica y clara circulación dentro y fuera del recinto. En el tramo de la muralla que va desde las torres de San Miguel hasta las de Nevera se restauró, hace unos años, el ancho paso de ronda del siglo XIX. Constituye uno de los paseos morellanos mas bonitos, con unas vistas sorprendentes hacia el castillo y los extramuros; es una lástima, pero este paseo no tiene actualmente ninguna continuidad (Fig.39, 40). Desde las torres de Nevera se tiene que volver forzosamente por el mismo camino. Esto crea, en su parte estrecha, una confusión circulatoria.

En el tramo 1 también existen restos del muro de refuerzo de 38,00 m de largo y 5,00 m de anchoa que formaba base del mencionado paso de ronda. Su valor constructivo es mínimo, pero su valor histórico, como un elemento interesante de las ultimas construcciones de fortificación de Morella en el siglo XIX y su posible utilización actual como una prolongación y continuación del paso de ronda ancho desde las torres Nevera, justifican su recuperación formal hasta la altura original de 8,00 m, utilizando para su reconstrucción mampostería ordinaria (Fig. 10E). En la proximidad de la torre Públic se bajaría desde el paso de ronda por una nueva escalera de piedra a la plaza –también de nueva creación- que llamaríamos Públic. Esta plaza constituiría un punto de encuentro y distribución de otros caminos como, por ejemplo, el que conduce a la Alameda a través de la puerta Públic, abierta nuevamente según el proyecto. Otro posible camino seria el que conduce a la arciprestal Santa María, bajando otras escaleras y rodeando el muro de contención de la plaza de toros. En definitiva, hay una variedad de paseos nuevos, siempre con vistas interesantes.

La reconstrucción del muro-refuerzo, aparte del su carácter de paseo, sirve como apoyo de la relativamente delgada muralla gótica, tal como ha sido su función original.

El resto del tramo 1, o sea, la parte visible de la muralla gótica y la franja con aspilleras, se propone dejar en su estructura óptica actual, pero consolidándola respetuosamente.

Fig. 10E

3.1.2. Tramo 2 (torre Públic 7,00 m)

En el estudio de propuesta de intervención del tramo 2 nos hemos dedicado a estudiar la tipología, construcción y patologías de la torre Públic, sin conferirle ningún uso específico en la renovada configuración del conjunto. Se propone consolidar todas las paredes con morteros de cal adecuados, respetando al máximo todas sus heridas, ocasionadas por impactos de bala de luchas pasadas. Se propone complementar las ventanas de vigía del tercer piso, diferenciando la intervención de la obra original, por ejemplo poniendo piedras ligeramente distintas al original en la mampostería nueva. Pero seria interesante consolidar en su estado actual el relleno de las ventanas que miran al exterior del recinto. Las dichas ventanas de vigía han sido transformadas en aspilleras durante las guerras carlistas: también estas modificaciones pertenecen a la memoria pétrea de la muralla morellana. Realmente la torre Públic es la única de toda la cerca morellana que todavía no se ha limpiado de los añadidos supuestamente superfluos. Se habría de cubrir la torre con una cubierta. En el proyecto definitivo se debe de tener mucho cuidados con los detalles de restauración, dado que se trata de la única torre del recinto fortificado de Morella con su aspecto original del siglo XIV.

En el futuro, y si se reconstruyesen los techos de madera, se podría acomodar una muestra gráfica de su evolución histórica y documentación de la reconstrucción de todo el conjunto monumental.

3.1.3. Tramo 3 (35,00 m)

La mayor parte del tramo 3 esta formada por un lienzo de muralla medieval con la capa exterior de revestimiento de sillarejo arrancada. La ausencia del sillarejo acelera el deterioro y una lenta descomposición del que en realidad corresponde a la masa interior, o sea, al relleno de la muralla.

Para determinar el tipo de restauración mas adecuado a este tramo se ha seguido otra vez el criterio de valorar la construcción a restaurar desde los puntos de vista histórico, constructivo, tipológico y del uso. En un primer pensamiento se ha considerado de valor documental el hecho histórico de arrancar el sillarejo para su utilización en otras construcciones. Por este motivo se ha investigado la composición de los restos con la intención de consolidar los y dejar los a la vista, como un testimonio interesante de una época. Pero, después de estudiar detenidamente el interior de la muralla se ha llegado a la conclusión definitiva, que el concepto de dejar las huellas de la historia al descubierto es interesante, pero la superficie a tratar es muy grande y, morfológicamente, no es lo bastante compacta y fuerte para ser consolidada solo con productos químicos. En la propuesta de intervención se ha optado por una solución, la cual consiste en una nueva construcción de fábrica de sillarejo, revistiendo la parte interior del muro -actualmente descubierta-, y trabada con la preexistencia. Esta solución, justificada por la presencia de restos de revestimiento de sillarejo encontrados en el mismo lienzo, le da además mayor estabilidad estructural al muro.

En el grueso del muro se observan algunas grietas, por este motivo se recomienda realizar un análisis geológico del suelo sobre el cual se encuentra la muralla.

La franja con aspilleras repropone consolidar con morteros de cal, teniendo mucho cuidado de mantener los restos de pilarcitos de la parte superior en el su estado actual: es evidente que no conocemos la función de todos los detalles construidos, por esto se tienen que mantener reconocibles para sus posibles futuros estudios.

Los restos del muro-refuerzo se consolidaran en su estado actual, sin elevar el muro.

3.1.4. Tramo 4 (19,00 m)

Aquí estamos delante el sector mas interesante y complejo de toda la muralla. Nos afrontamos desde los restos de tapial que indica posiblemente vestigios de las primeras fortificaciones de Morella, de origen árabe, hasta las ruinas del muro-refuerzo levantado durante las guerras carlistas, en el siglo XIX. En la descripción del estado actual esta enumerada toda la amplia gama de restos de materiales y mamposterías, que han llegado a conformar la estructura actual, sobreponiéndose unos a otros en el transcurso de los siglos. El criterio de la propuesta de intervención para todo el tramo en general es la consolidación-congelación de las huellas históricas. Es necesario pero, desglosar y estudiar detenidamente las propuestas concretas en particular. Estos 19,00 m de lienzo se merecen ser estudiados intensamente, porque pueden aportar algunos datos valiosos a la historia de Morella.

3.1.5. Tramo 5 (17,00 m)

El tramo 5 fue completamente reconstruido en los años 60 de este siglo, pero el muro presenta ya algunas grietas verticales, las cuales nos demuestran la gran necesidad de un estudio geológico del terreno donde se sitúa la parte nordeste de la muralla. La propuesta de intervención es de consolidación de todas las grietas.

3.2. Remodelación de la plaza de toros (Fig. 10D, 10F, 10G, 10H, 10J, 10K, 10L)

3.2.1. Criterios y planteamientos

Antes de comenzar a proyectar las propuestas de remodelación del entorno de la plaza de toros -parecida a un teatro griego- nos hemos planteado y determinado tres criterios fundamentales de intervención, expuestos a continuación:

1. Preservar el uso primordial taurino de la plaza de toros, aunque la fiesta se celebre solo una vez al año.

2. Revitalizar y recuperar el conjunto mediante una nueva utilización adecuada y compatible con la función original de la plaza, incluyendo nuevos accesos, reorganizando la circulación y los espacios originales y creando unos nuevos y también consolidando las construcciones antiguas validas.

3. Integrar el conjunto artístico en el contexto de la ciudad, debido a su emplazamiento y la belleza de su configuración espacial.

Para poder intervenir según los criterios mencionados se han estudiado las verdaderas y complejas imperfecciones, lo mismo que las causas, que han originado el estado actual de abandono. El resultado es la decisión de impulsar la transformación y remodelación del conjunto arquitectónico y histórico con la finalidad del su mayor y mas vitalizado uso.

Ya se ha dicho anteriormente que el lienzo de muralla que nos ocupa es el mas interesante de la cinta fortificada de Morella. A pesar de eso, es el único que no se puede visitar normalmente desde el interior del recinto. Queda separado y aislado -igual que la plaza- por un largo muro de contención realizado en mampostería, construido después de la plaza y situado en la calle Castillo: este muro forma una barrera firme entre el conjunto y la ciudad (Fig. 38).

La plaza de toros funciona como un conjunto de elementos compositivos, que en el estado actual presentan un deterioro y crean grandes superficies residuales de difícil aprovechamiento y confusa circulación, por la incorrecta distribución del espacio.

3.2.2. Elementos constructivos mantenidos y para derribar

El planteamiento de la propuesta de intervención se hace mas claro disponiendo de las siguientes decisiones. Se decide mantener la arena con la gradería y las dos logias que son los elementos formales originales de la plaza y tienen un significado simbólico y un carácter singular. Es necesario consolidar con hormigón algunos desperfectos de las graderías y pintar las logias. Se derriban la enfermería, los corrales y toriles, es decir los edificios que realmente distorsionan el contorno y que impiden las vistas paisajísticas y están mal colocadas en el contexto, aparte de no tener ningún valor constructivo.

    • F. 10 G
    • F. 10 F

3.2.3. Elementos constructivos de nueva planta (Fig. 10D, 10F, 10G,10K)

El resto de elementos compositivos del entorno remodelado de la plaza ya son de nueva planta. Se propone vaciar de tierra el espacio entre la arena y el muro de contención de piedra, que separa el conjunto de la ciudad. Eso comporta el recalce de la pared de la arena y el derribo del muro de contención. Dado que es simbólicamente y funcionalmente necesario, se construye un nuevo muro de configuración mas permeable, con diversas aberturas de acceso, y menos continuo, gracias a una brecha de 3,0 m de ancho, situada en la intersección de la parte recta -paralela con la calle Castillo- con la parte semicircular -paralela con el perímetro de la arena. La separación de las dos partes del muro coincide con el eje de la vista paisajística que une las torres de San Miguel con el castillo. Aquí se propone una gran entrada principal a la plaza de toros (Fig. 10G, 10F). La distancia entre la arena y el muro de piedra exterior se cubren con un forjado. Así se conforma un gran volumen, iluminado con luz natural a través de ventanas cenitales, colocadas en su perímetro exterior. En la parte recta, que tiene 7,00 – 8,00 m de ancho, 30,00 m de largo y 3,00 m de alto, se sitúan las dependencias del ámbito taurino: enfermería, dos salas, almacén y servicios. El volumen semicircular de 10,00 m de ancho, 25,00 m de largo y 3,00 m de alto, alberga los espacios de uso público: venta de billetes, servicios y bar-restaurante. Todas las dependencias del edificio taurino se comunican por el interior a través de un largo corredor paralelo a la arena, y diversas entradas secundarias de servicio las unen con el exterior.

    • F. 10 D
    • F. 10 K

3.2.4. Nuevas plazas, nuevos accesos e itinerarios (Fig. 10D, 10L)

Aprovechando el espacio ganado por el derribo del original muro de contención, se crea una nueva plaza, en la cual el bar tiene su prolongación exterior, debajo de la sombra de almendros de nueva plantación, (Fig.10D, 10G). La plaza une la muralla reconstruida y la nueva plaza de toros con los edificios contiguos, y ayuda a dignificar y resaltar los alrededores inmediatos de la muralla, rompiendo el aislamiento del conjunto histórico con la ciudad; también articula los diferentes recorridos planteados en esta propuesta de intervención.

Un otro aspecto a solucionar es la compatibilidad entre una correcta circulación dentro en el recinto durante la fiesta taurina u otros espectáculos (conciertos, teatros, mítines) y durante las visitas turísticas diarias al conjunto histórico (Fig. 10H, 10J, 10D). Los diferentes accesos y plazas de nueva planta facilitan la función formal de circulación.

La mayor parte del tiempo el recinto quedara abierto al público. Los tres accesos previstos son:

1. A través de la torre de San Miguel, paseando por el paso de ronda ancho, teniendo unas extraordinarias secuencias paisajísticas.

2. Llegando desde la Alameda cruzando la puerta Públic.

3. Desde el nuevo bar exterior, subiendo por una ancha escalera, colocada en un extremo de la nueva plaza de los almendros.

Los tres accesos se pueden cerrar y controlar en caso de actividades en la plaza de toros. Los itinerarios turístico-contemplativos mencionados tienen su punto de encuentro en una plaza pequeña a la cual también llamamos Públic, ubicada delante la puerta de la muralla. Esta plaza se forma aplanándola superficie irregular actual, reconstruyendo los márgenes de piedra en seco existentes y desmontando el viejo deposito regulador de aguas construido en el año 1885 (Fig. 41). Los posibles restos de la obra, se integran a la nueva intervención como un estanco y fuente de agua. La finalidad de estas transformaciones es dar mas importancia y protagonismo a la olvidada puerta gótica Públic.

    • F. 10 L
    • F. 41

La terraza del nuevo edificio taurino, elevada 1,5 m sobre la arena y unida a las dos logias y las gradas a través de un paso ancho, se incluye igualmente al itinerario del paseo y al descanso de las visitas turísticas. La citada terraza se comunica directamente con el bar por medio de unas escaleras situadas al extremo norte del edificio taurino.

La primera función de la plaza de toros es su utilización en fiestas taurinas (F.10H). Para el espectáculo se abre la reja de la entrada principal al recinto, propuesta en el muro de piedra perimetral. A través de una escalera ancha se llega a la terraza, con la primera impresionante vista del castillo. La segunda entrada a la arena se coloca al extremo oeste de la plaza de almendros, entre el muro de refuerzo y el edificio del bar. La entrada se puede controlar y cerrar por medio de una larga reja que se puede ocultar, y se utilizara como la única entrada del público en los espectáculos no taurinos.

Al otro extremo del muro de piedra, en la calle Castillo, prácticamente en el mismo sitio de la actual entrada al recinto taurino, se sitúa la última puerta importante de acceso y de uso exclusivo para los profesionales de los espectáculos. Atravesando un ancho corredor se accede directamente, y por debajo de la logia, a la arena. Lateralmente se accede al edificio taurino y los corrales. La superficie de los corrales es la misma que la de los actuales. Adyacente a los corrales, hay un edificio que, por su ubicación en la pendiente, posee dos niveles: el inferior dedicado a toriles y el superior para usos diversos, como exposiciones, etc. Desde la terraza de este edifico se pueden contemplar los toros en los corrales.

Para la propuesta de reorganización general de los espacios en el entorno de la plaza de toros y la muralla nordeste se ha pensado en su funcionamiento correcto y racional; se ha dado gran relevancia a una solución integrada en el paisaje natural y construido, adecuado a su valor histórico y artístico. El conjunto renovado podría formar parte de un “paseo histórico”, que comenzaría en las torres de S. Miguel y que conduciría hasta el camino cubierto del castillo (f.10L).

Fig. 10H

Fig. 10J


Notas:

[1]Guichard, Pierre (1983): “Géographie historique et histoire sociale des habitats fortifiés ruraux…”; Torres Balbas, Leopoldo (1971): Ciudades hispano-musulmanas… p. 118.

[2]Fig. 3A Plano escrito en francés del año 1707 (archivo de castillo Vincennes, Paris). A lado izquierdo del glacis se ve dibujada una planta alargada con una redonda situada casi en el medio. Fig. 1B Comparando el emplazamiento de esta planta con un dibujo parecido en un otro plano de Morella del año 1734 (archivo de Servicio Geográfico Militar, Madrid), donde estos restos se llaman “Mezquita”, es claro que aquí també se trata del mismo edificio.

[3]Grau i Montserrat, Manuel (1986): Los monumentos góticos… p. 30.

[4]A la parte alta de la torre del Sòl se pueden ver todavía hoy las almenas originales con unas piedras quiciales, donde se colocaba un eje con una hoja de fusta para proteger la obertura entre las almenas. Este dispositivo de defensa se encuentra a menudo en las fortificaciones del reinado de Pere lV, el Ceremonioso.

[5]Salvador Gaspar, Manuel (1982): Castillo, murallas y torres…

[6]Pavon Maldonado, Basilio (1977): “El castillo de Olocau…” p. 22.

[7]Torres Balbas, Leopoldo (1971): Ciudades hispano-musulmanas… p. 594; Mora-Figuerola, Luis de (1994): Glosario de arquitectura defensiva… p.p. 160 i 171.

[8]Orti Miralles, F. (1974): Síntesis de la historia… p. 102. Preguntamos, a diferencia de lo que expone Ortí Miralles, si el citado foso no era solo la reconstrucción de otro, mas antiguo? (nota autora).

[9]Gamundi, Serafin(1990): “Plaza de toros…”

[10]Grau i Montserrat, Manuel (1974-78): “El bordell medieval…”

[11]Comparen con la parte restaurada del Trinquet.

[12]Eslava Galan, Juan (1984): “Materiales y técnicas constructivas…” p. 276.

[13]Salvador Gaspar, Manuel (1982): Castillo, murallas y torres…

[14]La bestorre -torre abierta a la ciudad- no se debe confundir con una torre-puerta (p. e. torre S. Mateu). Como un ejemplo: torres Serrano (1392-98), Valencia, fortificación de Montblanc (s. XlV), Tarragona.

[15]La torre Públic es actualmente la única que tiene el citado tipo de aspilleras en toda la fortificación de Morella.

[16]Comparemos con las ménsulas idénticas en forma y lugar de emplazamiento de la torre de Estudis.

[17]Grau i Montserrat, Manuel (1986): Los monumentos góticos… p. 22.

PROCEDENCIA DE LA DOCUMENTACIÓN GRAFICA

Fig. 1A: En Archives du Genie, castillo Vincennes, Paris

Fig. 1B, 1C, 1D: Servicio Geográfico Militar, Madrid.

Fig. 18: Viollet-Le-Duc, E.E.: Dic. raisonné de l’Architecture. Paris, 1885

Fig. 28: Grau y Montserrat, M., Los monumentos… p. 22

Fig. 36: Paisajes Españoles, Madrid

Fig. 10A a 10G: dibujos de la autora

El resto de las figuras son de la autora

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