Rehabilitación integral de una casa testera para viviendas y locales comerciales

1. PROYECTO

Emplazamiento y límites(plano 1)

El edificio se sitúa en el casco antiguo de Tortosa, concretamente en el barrio de Rastre. Se trata de una casa testeracuya fachada lateral norte linda con la calle Ros de Medrano, la fachada lateral sur linda con la calle Méndez Núñez de Castro y la fachada principal, la oeste, da a la plaza de Mòssen Sol. La pared medianera linda al este con el edificio vecino. La entrada a la casa está ubicada en la calle Ros de Medrano nº 2.

Composición del proyecto (planos 8, 9)

Se trata de un programa de rehabilitación integral de un edificio histórico y su adecuación para varios locales comerciales y un estudio en planta baja y altillos y trece viviendas para dos a cuatro personas. El edificio rehabilitado constará, igualmente que el actual, de planta baja y altillos vinculados a ésta, plantas primera, segunda, tercera y planta cuarta.

Superficie construida

Planta baja y altillo            336,92 m2

Planta primera            231,87 m2

Planta segunda            231,87 m2

Planta tercera            208,38 m2

Planta cuarta            104,56 m2

Total superficie construida            1.113,60 m2

Descripción formal y espacial del edificio actual

La casa, también conocida como casa Wenetz, según su primer propietario José de Wenetz que la dejó construir en el año 1864, está levantada sobre un solar de 233,00 m2 de base rectangular con el lado hacia plaza de Mòssen Sol ligeramente inclinado. Consta de planta baja y cuatro plantas superiores (f.1). Por la formalmente equilibrada composición arquitectónica de las fachadas, decoradas con sutiles esgrafiados de motivos florales, la amplia entrada y la escalera principal de bóvedas catalanas, aunque no catalogado, el inmueble es un destacado ejemplo de una casa burguesa del barrio Rastre, el primer ensanche urbanístico de la cuidad aprobado en el año 1862.

    • F. 1 La casa Wenetz, a la izquierda, al principio del siglo XX

Las tres fachadas están divididas horizontalmente por cornisas de obra en tres franjas. La primera franja, que corresponde a la planta baja, contiene diez grandes aberturas equidistantes entre si concluidas con arcos tipo carpanel; los arcos y las jambas de las aberturas están realizados en sillares de piedra caliza trabajada (f.2, 3, 4).

    • F. 2 plaza Mòssen Sol
    • F. 3 c. Méndez Núñez de Castro
    • F. 4 c. Ros de Medrano

En las calles Ros de Medrano y Méndez Núñez de Castro las arcadas están parcialmente cegadas, en la plaza de Mòssen Sol llevan puertas de madera. La siguiente franja se corresponde con las plantas primera y segunda y la última franja con la planta tercera. Las aberturas de estas dos franjas superiores siguen el ritmo marcado por las aberturas de la planta baja y llevan balcones dobles o simples de forja, balaustras de mortero moldeado o son unas simples ventanas. La planta cuarta, retirada unos 2,60 m respecto la fachada de Mòssen Sol formando así una amplia terraza, mantiene la composición en las dos fachadas laterales. Cabe remarcar que la unidad compositiva global de las fachadas se rompe a la mitad de la fachada Méndez Núñez de Castro (f.5, 6).

    • F. 5
    • F. 6

La parte lindante con la pared medianera está retirada a partir de la planta entresuelo unos 4 m respecto la calle: esta fachada retirada y su adyacente paño en ángulo recto están tratados formalmente como fachadas de patio, es decir con unos acabados rudimentarios debido de no ir a la vista. Además, según las hiladas de enjarje preparadas en la pared medianera, parece que originalmente se proyectó la fachada entera como una fachada noble, pero por alguna causa desconocida no se llegó a construir. El coronamiento del edificio, asentado sobre la ligeramente pronunciada cornisa tres, tiene dos formas. En la fachada que da a la plaza se trata de un antepecho de tramos ciegos y tramos con balaustras de terracota que protege la terraza de la planta cuarta (f.7);

    • F. 7
    • F. 8

el coronamiento en las fachadas laterales está creado por un antepecho de tramo ciego -hacia la terraza- y por la pared de cierre de la planta cuarta, abierta al exterior con diversas aberturas semicirculares (f.8).

La planta baja estaba destinada a almacenes, a los que se accedía directamente desde la plaza. Dada su considerable altura de 4,80 m, ésta se dividió horizontalmente y los altillos así creados se destinaron a viviendas vinculadas con los almacenes (f.9). Son precisamente estos altillos que han motivado el tapiado parcial de las aberturas hacia las dos calles laterales. La única excepción de la gran altura en la planta baja son dos espacios abovedados, de aproximadamente 2,20 m de altura, situados en la zona de la fachada retirada (f.10). A estos espacios se accedía desde la calle por una puerta actualmente tapiada.

    • F. 9
    • F. 10

Las tres plantas superiores, de 3,65, 3,20 y 2,77 m de altura respectivamente, contienen viviendas de diferente tamaño, adaptadas todas en distintas épocas a las necesidades de sus habitantes. La planta cuarta, que según la composición global de la escalera y de las fachadas es contemporánea a la construcción de la casa, está dividida en varios espacios cuya finalidad eran de vivienda y de uso auxiliar diverso. Los espacios se comunican directamente con la terraza (f.11).

    • F. 11

Composición estructural del edificio (planos 2, 3 y 4)

Respecto a la estructura portante vertical y horizontal es de tipo tradicional. La vertical se compone de un conjunto de paredes de fábrica de ladrillo constituido por las dos fachadas laterales y las paredes interiores: todas las paredes son paralelas entre si y crean en total tres crujías. Dada la forma de la planta, la fachada principal (plaza Mòssen Sol) es también parcialmente de carga. El grosor de las fachadas es de 50 cm en la planta baja y 25 o 20 cm a partir de la planta primera. Las paredes interiores -tres en planta baja que se reducen a dos a partir de la planta primera- tienes 20 cm de grosor. La estructura horizontal es de cinco forjados, formados por viguetas de madera y bovedillas de una capa de rasilla y relleno de mortero de cal, que apoyan sobre las paredes de las tres crujías. Las viguetas de la crujía central (2), subdividida en planta baja en dos, tienen a partir de la planta primera el asombroso largo de 6,70 m, las de las crujías exteriores (1 y 3) tienen 4,20 y 3,80 m de largo respectivamente. Destaca la alta calidad de la madera utilizada en los forjados. El apoyo de las viguetas en las paredes es aprox. de 10 – 15 cm.

En todo el sistema unitario de la estructura hay una excepción, centrada en la planta baja de la parte retirada de la fachada hacia la calle M. Núñez de Castro: esta planta baja esta concluida con dos bóvedas de cañón realizadas en mampostería.

La cubierta, a dos vertientes, tiene la estructura formada por viguetas y latas de madera, solera de rasilla y teja árabe. Una parte de la planta cuarta tiene terraza creada con dos capas de rasilla sobre forjado de igual constitución que la cubierta. La inclinación de 1 % de esta terraza es hacia la plaza.

Un elemento de traba de la estructura de forjados es la caja de la escalera principal situada prácticamente en el centro de la planta. Sus paredes perimetrales, que son parcialmente de carga, son también de fábrica de ladrillo de 20 cm de grueso. La escalera, de cuatro tramos de bóveda tabicada, está iluminada zenitalmente por una claraboya.

En la planta baja se encuentran dos pozos que todavía contienen agua y varios cups para el almacenamiento de vino o aceite.

Evaluación de estado actual de conservación

En el marco del proyecto se realizó un estudio del sistema portante de la casa y se evaluó su situación actual de conservación. Se contemplaron también las carpinterías exteriores y las instalaciones ya que el deterioro de estos elementos tiene influencia directa en el conjunto del estado de conservación del edificio.

Cimentación

Dado el uso una de parte de la planta baja del edificio como bodega, existen varios espacios de almacenamiento a nivel inferior del pavimento actual. Por este motivo se realizará un estudio geotécnico y varias catas con maquinaria pequeña para determinar el estado del subsuelo y de la cimentación.

    • F. 12 Uno de los dos pozos
    • F. 13
    • F. 14

Sistema portante

Paredes de carga

Las lesiones más importantes, por ser estructurales, son las grietas y fisuras de diversa consideración centradas sobre todo en las zonas cercanas a aberturas –o aberturas tapiadas- de las distintas paredes (f.13, 14). Como ya se ha descrito, las paredes de carga son de fábrica de ladrillo macizo que a partir de la planta primera tienen el grueso de entre 20 – 25 cm. La causa de las grietas es intrínseca a la construcción de la casa y reside en el apoyo directo, sin un elemento de reparto de peso, de las viguetas sobre las paredes. Es decir que las paredes soportan el esfuerzo puntual que les transmiten las viguetas y se agrietan en las zonas más expuestas que son las zonas sobre las aberturas y las esquinas de las mismas.

Las paredes de la zona superior del edificio, adyacentes a la terraza y cubierta, están dañadas en diverso grado por las humedades procedentes de la cubierta defectuosa y del mal desagüe de la terraza. Todos los cuatro bajantes están rotos y así el agua penetra libremente en la fábrica construida.

Forjados, cubierta y escalera

El conjunto de los forjados de las distintas crujías de las plantas 1, 2 y 3 están en estado de conservación aceptable (f.14). Este hecho se debe sobre todo a la buena calidad de madera empleada en las vigas. No obstante, dada la antigüedad y la entrada de agua por la carpintería ruinosa estos han perdido parcialmente su capacidad portante que se manifiesta por un ligero desnivel de los suelos, por una cierta flexión al caminar y sobre todo por la fisuración de una parte de bovedillas. A esta pérdida de la capacidad portante contribuye también el poco apoyo de las viguetas sobre las paredes de carga: es precisamente en las zonas cercanas al apoyo de viguetas donde se aprecian más fisuraciones de las bovedillas (f.15).

    • F. 14
    • F. 15

Los forjados del entresuelo están parcialmente atacados por podredumbre debido a la humedad ambiental procedente de los dos pozos, de cubs y en general del suelo con pavimento defectuoso que absorbe agua de lluvia. También por humedades -de agua de lluvia- están degradadas dos zonas del forjado 4: la adyacente a la calle Núñez Méndez y la correspondiente a la terraza de la plaza Mòssen Sol.

La cubierta está en mal estado de conservación debido a tejas dislocadas y falta de mortero de agarre; este defecto permite la penetración de agua de lluvia y facilita la podredumbre de los elementos de madera de la misma y de varias zonas de forjados inferiores.

La escalera, aunque superficialmente degradada, se mantiene estructuralmente prácticamente intacta.

Cerramientos exteriores

En cuanto a la carpintería exterior se constata un estado de progresiva ruina a causa de humedades. Cabe decir que la carpintería es otro foco de entrada del agua de lluvia en el edificio (f.16, 17,18). La excepción es la puerta de entrada principal, que presenta un aceptable estado de conservación.

    • F. 16
    • F. 17
    • F. 18

5.4. Instalaciones: eléctrica, fontanería y saneamiento

Las instalaciones de suministro de agua y de electricidad y los desagües son obsoletas y no pueden utilizarse en la casa renovada.

Conclusiones

La casa, de 144 años de antigüedad, está deshabitada desde hace aproximadamente 10 años. Por este motivo –fatiga y envejecimiento de materiales- y debido a las condiciones actuales desfavorables -falta de mantenimiento, entrada de agua- su aspecto general de conservación es de un visible abandono con algunos elementos construidos que presentan un comienzo de deterioro importante. En el procedimiento de la evaluación de su capacidad portante se llegó a la conclusión que esta, según su evolución cualitativa, ha disminuido y que para la seguridad estructural del edificio y su futura aptitud al servicio de viviendas es necesario un refuerzo de sistema tanto de las paredes de carga como de los forjados.

Propuesta de intervenciones (planos 5, 6, 7)

Consideraciones generales

El uso del edificio restaurado será igual al edificio anterior, lo que significa que se conservará su característica tipología original. Así mismo se respetará tanto su volumetría hacia la plaza de Mòssen Sol y hacia la calle Ros de Medrano como la ordenación morfológica más remarcable. Lo expuesto significa que el edificio rehabilitado se mantendrá prácticamente inalterado en el ambiente y la silueta paisajística de la plaza y del conjunto histórico. La única variación al exterior respecto el edificio original se centra en la calle Núñez Méndez y consiste en complementar parte del volumen construido adyacente a la pared medianera y esto hasta la altura de dos plantas.

Respecto a la estructura portante actual de forjados y paredes, ésta se conserva en gran parte en el edificio renovado. No obstante y como la respuesta a la patología de agrietamiento de las paredes de carga ocasionada por el apoyo directo de las viguetas, se introduce una estructura de refuerzo estructural. Esta consiste en una serie de paredes adosadas a las paredes originales y unidas a éstas puntualmente.

Debido a que algunos tramos de forjado, la cubierta y la fachada de la planta cuarta que da a la plaza Mòssen Sol están gravemente deteriorados, estos elementos se sustituirán: la forma, el material y sus medidas serán similar al original. El resto del conjunto de forjados se consolidará.

En cuanto a los materiales se puede hablar de dos tipos. Los empleados en la restauración, sustitución de elementos constructivos y en el sistema de refuerzo introducido se trata de materiales tradicionales (ladrillo, madera, morteros de cal y cemento blanco,…) con características similares al original. Por el contrario, en los equipamientos de interiores -despachos y viviendas- la preexistencia tradicional se combinará harmónicamente con materiales actuales. En ambos casos se elegirán productos de primera calidad y siempre se pondrá la máxima atención a la ejecución de obra y se cuidarán todos los detalles.

Intervenciones básicas

Estructura de paredes y escalera

Consolidación de paredes / Paredes nuevas / Restauración de fachada

Las tres fachada y las paredes de carga interiores agrietadas se consolidarán con procesos de rejuntado, filtrado y cosido. Este proceso se realizará junto con la construcción de las paredes de refuerzo. Estas serán de ladrillo, de 15 cm de grueso y estarán adosadas y unidas puntualmente con varillas de acero corrugado a la preexistencia. Las paredes estarán coronadas por un zuncho perimetral que transcurrirá por debajo de los forjados. Paso previo a la consolidación es la eliminación de morteros viejos de las paredes.

Los paramentos de las tres fachadas – revocos, balcones y la puerta principal- serán objeto de una cuidadosa restauración por parte de un equipo de restauradores especializados. La escalera principal será la original e igualmente será objeto de una cuidadosa restauración por parte de un equipo de restauradores especializados.

Forjados y cubierta

Consolidación de forjados / Forjados nuevos / Cubierta / Claraboya

Los trabajos se realizarán por plantas acabadas siguiendo el orden de abajo a arriba, combinando el proceso con la construcción de las paredes de refuerzo, la consolidación de las paredes originales y la colocación de forjados nuevos. Paso previo es la eliminación de suciedad y de pinturas viejas de las viguetas de madera y apuntalamiento de los correspondientes forjados.

a. Refuerzo con perfiles metálicos.

Se realizará con perfiles de tubo estructural laminado tratados con dos capas de pintura antioxidante. Se colocarán perpendicularmente a las viguetas de madera y apoyaran en la pared medianera y la pared reforzada de la escalera.

b. Consolidación de forjados

En primer lugar se retirará con medios manuales el pavimento de cada tramo, trabajo en el cual se procurarán recuperar las baldosas hidráulicas. El siguiente paso es el vaciado y limpiado de polvo, con medios manuales y con aspirador, del extradós de las bovedillas. Esta intervención se realizará desde unos tablones colocados transversalmente a las viguetas, no se pisará el extradós. Se examinará el estado de conservación de las viguetas. En caso de degradación grave se procederá a su sustitución por nuevas, igualmente de madera. El próximo paso es una buena impregnación del envigado con producto insecticida fungicida. En la parte superior del envigado se fijaran conectores. Al mismo tiempo se consolidarán todas las fisuras y desperfectos en las bovedillas con mortero de cal. Igualmente se realizará la sustitución puntual de bovedillas en muy mal estado de conservación que serán de una capa de ladrillo hueco sencillo, tomado con el mortero de cal. Este último trabajo se efectuará desde la parte inferior del forjado. A continuación se colocará el armado, se rellenarán los senos de las bovedillas y se formará una capa de compresión. En el conjunto se utilizará hormigón ligero de Aralita expandida.

c. Forjados nuevos y forjados sustituidos.

Los forjados de nueva construcción y los sustituidos tendrán la composición material igual a los forjados existentes consolidados (viguetas, bovedillas de rasilla y capa de compresión armada). Esta solución se emplea para integrar correctamente los elementos estructurales al conjunto de la preexistencia.

d. Cubierta y claraboya.

La cubierta sustituida tendrá la inclinación y la composición material igual a la original. Es decir estructura formada por viguetas y latas de madera, solera de rasilla y teja árabe. No obstante, se introducirán las capas de aislamiento térmico necesarias para el cumplimiento de normativa vigente. En la parte norte, adyacente a la pared de la escalera se formará una terraza de uso común.