Restauración de la cinta muraria del castrum (recinto superior 1), conjunto fortificado de Xivert (Castellón)

1. PROYECTO

Emplazamiento

La cinta muraria a restaurar se sitúa en el lado poniente del propio castillo, recinto que ocupa la parte más alta del conjunto. Concretamente -según la subdivisión que hemos determinado en el año 1997- se trata de las zonas A1 y A6 que se componen de los siguientes elementos construidos defensivos (F.1):

Zona A1: 1.1. Acceso en recodo al recinto superior, 1.2. Cuerpo de guardia con restos de paso de ronda, 1.3. Muro oblicuo entre torre Poniente y Cuerpo de guardia con paso de ronda

Zona A6: 6.1 Torre Derruida

    • F. 1

Descripción de las zonas A1 y A6, su estado de conservación

1.1. Acceso en recodo al recinto superior

El la descripción general de conjunto fortificado de Xivert se ha mencionado la importancia de los documentos antiguos para la estructuración del conjunto y también a la hora de definir las construcciones excavadas. Uno de ellos es el “Inventario y posesión…(1599)”. Está formulado como un recorrido por el recinto y la visita comienza con la descripción de los elementos de acceso.

La parte adyacente al muro oblicuo del recinto superior se excavó según las deducciones de la lectura del documento y se confirmó el acceso en forma de recodo, elemento típico en la arquitectura militar desde los tiempos de los romanos. Se trata de la única entrada original al recinto, que está configurada por una rampa en dos tramos de sentido de circulación opuestos, delimitados por un muro central de mampostería encajonada, en el presente en avanzado estado de deterioro. El mencionado muro está en gran parte recubierto por otro muro, tipo bancal, de piedra colocada a hueso, hecho que afirma la reutilización posterior del recinto con fines agrícolas (F.2). Actualmente está bien reconocible y definida sólo la segunda parte de la rampa, inmediata al muro oblicuo (F.3). Tiene unos 9,50 m de longitud y 1,50 a 4,00 m de ancho. En el extremo superior izquierdo, entrando al castrum, se encontraron unos vestigios de bases de las probables jambas de la puerta original de acceso al castillo. Al pie de la rampa se localizaron unas estructuras construidas, probablemente pertenecientes a la vigilancia de acceso. En toda la superficie excavada se encuentran vestigios de estructuras anteriores a la época de ocupación musulmana, realidad que confirmaría este lugar como el acceso ancestral al recinto.

    • F. 2
    • F. 3 A la derecha excavaciones del acceso

1.2. Cuerpo de guardia con restos de paso de ronda

Situado a continuación del acceso se encuentra un volumen aislado, construido en mampostería encajonada. Después de estudiar las recíprocas relaciones con la rampa de acceso en recodo excavado, se identifico esta construcción como el cuerpo de guardia, hecho apoyado también por el documento de “Inventario y posesión…(1599)”

“…a la ma dreta  y ha un aposiento lo portal del qual és de bastiment de fusta…se entra a la torre que serveix per a fer guarda y guardar la porta  de dit castell…”.

Su emplazamiento en el perímetro sudoeste del recinto superior, como pieza central entre el acceso en recodo y la torre Sur, confirma que su función era, del mismo modo que la de la torre Sur y de la opuesta torre Poniente, la vigilancia del único acceso al recinto central (F. 4, 5).

    • F. 4 Vista desde el albacar
    • F. 5 Vista desde el recinto

El cuerpo de guardia es de planta cuadrada de 4,20 x 4,20 m y constituido por tres lados. La parte superior, accesible desde el recinto y posiblemente remodelada según se deduce del documento, ha desaparecido. Por su composición constructiva y su forma pertenece a disposiciones defensivas de la época árabo – berebere de Xivert. Se trata de un tipo de torre maciza, con núcleo de tierra compactada, sin ningún espacio interior, con paso de ronda en la parte inferior. Sobresale del perímetro cerrado del recinto superior unos 2,60 m, y comunica con él a través de la parte posterior. Al exterior el volumen está delimitado por tres paramentos fabricados en piedra encajonada (tapial de piedra), de desigual estado de conservación. En el paramento este, parcialmente compartido con la torre Sur (unos 2,70 m), se observa claramente la sección por el paso de ronda, de unos 1,30 m de ancho, actualmente arrancado (F.6, 7).

    • F. 6
    • F. 7

El paso de ronda era continuo en su origen medieval, envolviendo las edificaciones del lado sur de la fortaleza. En la sección se puede medir el espesor de la fábrica de mampostería, es de unos 0,60 m. En el actual estado de ruina no se puede saber la altura del paramento; su base queda oculta debajo de los restos del citado paso. El tramo a la vista, desde nivel de los restos hasta el coronamiento, mide unos 6,00 m. El paramento sur (F.4), o alzado frontal de la torre, es un tramo ejemplar para el entendimiento de la construcción de tapial de piedra, ya que en su superficie se distinguen con relativa claridad las improntas de las tapieras utilizadas en su construcción. Están separadas horizontalmente unos 0,85 m (2 codos) y verticalmente unos 2,00 m (5 codos); las medidas dan el tamaño de los encofrados utilizados. A parte de las ranuras impresas en el tramo después del desencofrado y en la zona inferior, debajo de los restos del paso de ronda, existen abundantes restos del calicostrado antiguo. También en este paramento es difícil saber la altura original del resto de la torre, debido a capas ingentes de tierra sobrepuestas en el albacar, espacio lindante con el cuerpo de guardia. Como un punto de medición seguro se tomó la roca saliente en el extremo derecho del paramento. Desde su parte superior hasta el paso de ronda la altura es de 3,00 m, hasta el coronamiento unos 6,00 m. El paramento oeste, adyacente al acceso, con grandes pérdidas de volumen pétreo, es el más degradado del cuerpo de guardia (F.5). Por otra parte, precisamente esta realidad ha servido para poder indagar sobre el interior de la torre, consistente en capas apisonadas de tierra mezclada con algunos restos de cerámica. Otro detalle de la construcción se ve a media altura de la sección del muro. Se trata de una larga y estrecha oquedad horizontal, de sección circular. Aquí estaba colocada una viga que servia de atado perimetral en la fábrica de mampostería. En otros muros de Xivert de probable origen islámico se han detectado detalles similares, incluso todavía con madera existente. La altura de este paramento, desde la superficie actual de acceso en recodo, es de unos 3,00 m.

Las excavaciones arqueológicas, realizadas en la parte superior con motivo de la restauración de la torre Sur, han dejado al descubierto capas de tierra batida que se consideran el posible suelo original.

El estado de conservación de esta pequeña arquitectura defensiva es bastante deficiente, con grandes pérdidas de volumen pétreo, mortero de juntas prácticamente inexistente y falta de coronamiento.

1.3. Muro oblicuo entre torre Poniente y Cuerpo de guardia con paso de ronda

En el año 1998 se restauró la torre Poniente, en las mismas fechas se realizaron unas excavaciones arqueológicas, localizadas en los espacios adyacentes a la torre. Aquí han salido a luz interesantes restos de estructuras construidas. En la parte baja de la torre y en el muro oblicuo aparecieron numerosos vestigios de revoco. Los revocos excavados, relacionados con la forma de los existentes en la parte superior de la torre y con una ancha ranura vertical visible en el paramento de la entrada, han ayudado a determinar el muro como el elemento de cierre de la parte poniente del recinto (F.12). Así se pudo delimitar el exterior del interior de la fortaleza.

El muro, según la comparación con los enumerados restos, tenía probablemente la misma alzada que la torre Poniente, o sea unos 10,00 m y formaba, conjuntamente con ésta, con el acceso en recodo y el cuerpo de guardia en el lado opuesto, una imponente fachada a poniente. Su construcción se puede situar en la época de la dominación islámica, basándose en la morfología y el tipo uniforme de la mampostería encajonada, bien visible en el tramo central donde las pérdidas de volumen pétreo dejan al descubierto las hiladas alternas de piedra y mortero.

Actualmente el muro de unos 23,00 m de largo y aproximadamente 1,00 m de ancho, asentado directamente sobre la roca, tiene una altura promedio de 3,50 m (F. 13); el resto puede haber sido arrancado durante adecuaciones de época carlista a sistemas de guerra más modernos. En las excavaciones arqueológicas en el entorno del muro, junto al acceso en recodo, se han detectado vestigios de estructuras en el pavimento; se trata posiblemente de la entrada al recinto.

    • F. 12 Parte del muro contiguo a la torre Poniente. Se señala la ancha ranura vertical
    • F. 13

6.1. Torre Derruida

La continuidad envolvente construida de la fachada norte del recinto superior se ve interrumpida por un gran hueco irregular, bien visible en la silueta del castillo incluso a gran distancia (F.14, 15). De la violenta destrucción de este tramo de cinta muraria dan testimonio numerosas improntas de balas esféricas, centradas en el próximo paramento norte de la torre Poniente y en el lienzo adyacente.

F.14 Vista de Xivert desde la N 340, F.15 Vista desde el poblado de la oquedad en el lugar de la torre derruida, año 1915 (archivo Mas), F.16

Una parte de las excavaciones arqueológicas del año 1997 se centró en el paso de ronda septentrional a continuación del extremo este roto del citado lienzo y del gran hueco. El motivo decisivo para la excavación fue la comparación reiterada del plano de la muralla del castrum[1] con la realidad observable. En el plano de fotogrametría aérea se ve bien el ritmo repetitivo de torres y lienzos, que crean un perímetro herméticamente cerrado del recinto. El hueco existente, entendido como una entrada, no tiene aquí ningún sentido (F.16). Por otra parte, en el paso de ronda vecino a la abertura existía un volumen de tierras de derrumbe y con restos de un paramento orientado a norte, fabricado en mampostería encajonada y apreciable desde el poblado (F. 17, 18). Estas evidencias hicieron suponer que podría tratarse de restos de una torre; una hipótesis que las investigaciones arqueológicas posteriores confirmaron. La planta de la torre es rectangular, de aproximadamente 4,00 x 3,00 m, y encaja perfectamente en el hueco existente, ya que las bases de sus paramentos este y oeste se adosan, igualmente que en la vecina torre Tramontana, a los lienzos adyacentes. De los paramentos originales existen actualmente solo unos restos de 1,50 m de altura en el norte y de 1,20 m de altura en el este. Su destrucción, ocasionada probablemente por un ataque de artillería dirigido desde la plana de Alcalá, ha de ser posterior al año 1600. Los documentos de “Visuras…(1596)”y de “Posesión…(1699)” nos hablan con detalle de un gran deterioro de la fortaleza, pero no especifican ninguno de sus paramentos exteriores completamente destruidos.

os

Conclusiones del estado de conservación

El citado documento de la “Visura…(1596)”resume el considerable deterioro del castrumen el último lustro del siglo XVI. Igualmente de otros escritos originales sabemos que durante los próximos 400 años la cinta muraria, y el castillo en general, quedaron sin obras de mantenimiento, entregados a una progresiva decadencia material. Las considerables lesiones del actual estado de conservación están provocadas tanto por procesos lentos de origen natural, como por destrucciones rápidas, debidas a la actuación directa del hombre. A las primeras pertenece la acción combinada de los distintos fenómenos atmosféricos, como el sol, lluvia y viento. A las segundas pertenecen daños mas graves, causados por la adaptación posterior de la fortaleza medieval a acontecimientos bélicos, que arrasaron todo el sector poniente probablemente en las guerras carlistas, y por la destrucción parcial de la cinta muraria bajo los ataques de artillería, como se aprecia en improntas de balas esféricas y otras municiones en su superficie.

La comparación de los muros existentes con los vestigios excavados tiene una considerable relevancia en la interpretación y entendimiento de la densa y, al mismo tiempo, mutilada estratigrafía arquitectónica de la fortaleza de las dos culturas. Por este mismo motivo se incluye como parte integrante de las presentes actuaciones un proyecto de excavaciones arqueológicas del recinto superior. El siguiente cuadro del estado de conservación es el resultado del estudio general y detallado del sector A. Aquí se enumeran tanto los daños como los restos de elementos constructivos destacables.

Cuadro de conservación

Daños

1. Falta de coronamiento/atado horizontal

2. Tapial roto

3. Pérdida de volúmenes de mampostería

4. Pérdida de volúmenes de tapial

5. Mortero de juntas muy degradado

6. Juntas descarnadas

7. Grietas

8. Roturas/extracción puntual de piedras

9. Vegetación

Detalles

1. Acumulación de restos construidos/derrumbe

2. Restos de revoco

3. Mechinales

4. Restos de arco diafragma

5. Aspillera islámica o cristiana

6. Restos de pavimentos

7. Muretes de piedra colocada a hueso

2. OBRAS

Criterios generales

La considerable envergadura y complejidad de los elementos construidos de la cinta muraria del castrum y la experiencia de las dos primeras restauraciones (torre Poniente, torre Sur) en este sector -por primera vez después de 400 años de continua decadencia- aconsejaron ordenar y desglosar las obras de intervención en varias fases, respetando las unidades de zonas[2]: esta división aporta un estudio continuo de la arquitectura a restaurar.

Se trató de consolidar muros deteriorados, en parte con latente peligro de desprendimientos incontrolados de grandes volúmenes pétreos, que comparando con fotografías no demasiado antiguas, presentaban una degradación muy progresiva sufrida a lo largo de los últimos años. La restitución de volúmenes perdidos s e realizó con el conocimiento de la preexistencia (documentos, excavaciones arqueológicas, comparaciones de arquitectura). Como en todas otras intervenciones en Xivert, también ahora se utilizaron materiales lo más parecido posible a los originales y se respectó la preexistencia construida con todos sus detalles significativos con el objetivo de preservar la autenticidad de la obra histórica.

Con la restauración de la poco reconocible fachada poniente con su original acceso al castrum se recuperó una clara definición del recinto superior y la función de cierre y acceso de esta zona.

Procesos y desarrollo de los trabajos

Zona A1

Las intervenciones en esta zona poniente, muy degradada, y como se ha dicho con anterioridad, en su origen una imponente fachada, estaban concebidas en diversos pasos, precedidos y acompañados por excavaciones arqueológicas.

Primero se realizaron las obras de consolidación de preexistencia dirigidas a rescatar la zona del estado de ruina. Sus elementos componentes, es decir el muro central de acceso (F.1, 2), el muro oblicuo (F.3, 4) y el cuerpo de guardia (F.5), se restauraron seguidamente al mismo tiempo. Los procesos básicos consistieron –una vez saneados y consolidados los paramentos- en el retacado de juntas (F.6) con mortero mixto de cal y cemento blanco, en la fijación de volúmenes sueltos y en restitución parcial de paramentos faltantes. Junto con la restitución del muro central se formó la nueva de la rampa escalonada de acceso cuyo pavimento se formó con canto rodado (F. 7, 8, 9): como ejemplo se tomo una superficie de pavimento de las mismas características excavado en el recinto superior cerca de la cisterna.

El último paso de las intervenciones, situadas ya en el castrum, consistió en la consolidación con mortero mixto de cal y cemento blanco de los restos construidos excavados (F.10, 11). Anteriormente a la realización de pavimentos nuevos los pavimentos originales se protegieron con geotextil.

Zona A6

El único elemento integrante de la zona A6, no bien reconocible anteriormente a las obras, es la torre Derruida.

Esta sufrida arquitectura militar alcanzaba originalmente sin duda la altura de la vecina torre Tramontana, o sea unos 10,50 m. La intervención se centró en su restitución parcial, creada en mampostería careada (F.10). Igualmente se formó un nuevo pavimento de mortero mixto de cal y cemento colocado sobre solera de hormigón armado. Cabe remarcar que la mayoría de pavimentos excavados en Xivert son de capa de mortero de cal

Realizando esta restauración se eliminó la equívoca entrada a la fortaleza y se reforzó la percepción unificada del espacio construido.

Cuadro de intervenciones

1 Excavaciones arqueológicas, 2. Saneado de paramentos, 3. Retacado de juntas, 4. Filtrado y reposición de piedras, 5. Mampostería careada, 6. Impermeabilización de coronamientos, 7. Pavimento de mortero mixto, 8. Pavimento de canto rodado, 9. Formación de rampa escalonada, 10. Consolidación de estructuras excavadas

Fotografías de las obras

    • F. 1 Resto de muro central de acceso excavado y preparado para su restauración
    • F. 2 Restitución de muro central
    • F. 3 Muro oblicuo limpio y preparado para restauración
    • F. 4 Restitución de muro oblicuo
    • F. 5 Restauración de cuerpo de guardia
    • F. 6 Pruebas de rejuntado
    • F. 7 Base de pavimento de rampa
    • F. 8 Pavimento de canto rodado
    • F. 9 Planta de rampa escalonada
    • F. 10 Restos excavados en el recinto superior
    • F. 11 Dibujo de restos excavados indicando su consolidación: pavimentos a proteger con una capa de mortero mixto y volúmenes de muros a rejuntar igualmente con mortero mixto.
    • F. 10 Restitución parcial con mampostería careada de la zona A6 (torre derruida)

[1] Fotogrametría aérea del conjunto realizada por la Generalitat Valenciana

[2] El próximo proyecto en el recinto superior- otra fase de restauración- que realicé era Excavación y consolidación y del sector norte del recinto superior de Xivert (Recinto superior 2)