Restitución de cubiertas y forjados en la vivienda 1 del poblado del conjunto fortificado de Xivert (Castellón)

1. Proyecto

Aproximación histórica al poblado

El origen del castillo y villa islámicos de Xivert no se ha podido fijar todavía en base al trabajo arqueológico, por falta de contextos de esta época bien estratificados. No obstante, las fuentes escritas andalusíes mencionan el lugar a finales del siglo XII y principios del XIII, en la Takmila de Ibn al-Abbar, donde aparece mencionado como un hisn (pequeño hábitat fortificado), unidad político-administrativa de ocupación del espacio rural andalusí. En el Diccionario de los países de Yaqut se hace una nueva referencia a Xivert : “es una fortaleza invulnerable de la costa de Al-Andalus, que dista dos jornadas de la ciudad de Tortosa”.

Es evidente que el castillo islámico, al menos, es muy anterior a estas fechas previas a la conquista feudal, y no es aventurado pensar que su ocupación se produjera durante la “primera oleada” de las dos décadas iniciales del siglo VIII. Son varios los asentamientos documentados en las áreas circundantes de Castellón, Teruel y sur de Tarragona durante estos primeros años de invasión islámica, y está plenamente confirmada la ocupación generalizada del territorio hispano-visigodo, tanto por vía militar como por acuerdos con élites locales.

El modelo socioeconómico en época andalusí es poco conocido para las tierras del norte de Castellón. Guichard plantea un modelo de ocupación del territorio basado en distritos rurales relativamente amplios, formados por varios caseríos o alquerías agrupados entorno a una fortificación (hisn) o poblado fortificado en altura (hisn y aljama). La organización de estas comunidades estaría en manos de figuras destacadas como los alfaquíes y alcadíes y del Consejo de Ancianos y Notables (Shuyukh o Djemaas), encargados de dirigir a los distintos grupos de un territorio. Otros husun del área –aparte de Xivert- son: Peñíscola, Miravet, Montornés, Cervera, Culla, Morella, etc. Todos ellos aparecen mencionados como hábitat fortificados islámicos con una organización similar en los documentos de conquista (cartas de población y capitulaciones).

En 1234 el castillo de Xivert y sus dominios (Alcoceber, Alcalà, Almedíxer, Castellnou y Polpis) pasan a manos de la Orden del Temple, firmándose un documento de capitulación entre representantes de dicha orden y los de la Aljama de Xivert. Se reconocen y respetan los derechos de propiedad, culto, administración de justicia y régimen social de la comunidad musulmana, estableciendo la Orden su centro de poder en el núcleo castral, que quedará netamente separado de la morería. En el documento se mencionan también los personajes destacados de la comunidad, haciéndose referencia a las instalaciones principales que podrá utilizar libremente la misma: carnicería, mezquita aljama, otros oratorios, plazas, aljibes y captaciones de agua, horno de pan, horno de cántaros, prensa de vino y cementerio (F.1, 2).

    • F. 1 Muralla del poblado. A la derecha la gran plataforma donde se encontraba la mezquita aljama
    • F. 1 a Un grupo de casas del poblado

La primera referencia documental sobre el número de pobladores es del año 1320 y nos habla de 75 “hogares” (unos 300 habitantes). En este momento el castillo de Xivert había pasado a la orden militar de Montesa, que desde 1319 acaparó los bienes de Hospitalarios y Templarios por esas tierras. La Orden tomó posesión del castillo, y los habitantes musulmanes de la villa mantuvieron su situación según el documento de rendición de 1234, aunque en una renovación de las condiciones en 1359 se producen algunas modificaciones a favor de Montesa, que progresivamente irán aumentando. La evolución demográfica de la Aljama tiende hacia un proceso de declive continuo, relacionado con el aislamiento social de la comunidad y la presión feudal.

Los censos posteriores a 1427 indican una caída notable de la población de la Aljama (reducida a la mitad en 1590). Por otro lado, las noticias de un ataque y destrucción a Xivert durante la guerra de las Germanías en 1521 apuntan hacia un agravamiento de la crisis de la Aljama, que no cesaría hasta que la población morisca abandona definitivamente la villa tras el edicto de 1609. A los pocos años pasa a ser ocupada por un número muy reducido de familias cristianas, durante un periodo muy breve de tiempo, después del cual el poblado permanece totalmente deshabitado, si exceptuamos los usos en época contemporánea de alguna de sus estructuras como corralizas o parcelas agropecuarias.

Descripción de la vivienda: módulos 1 y 2

De acuerdo a la división del conjunto fortificado en sectores, realizada en el otoño de 1997 para facilitar el estudio y formar proyectos de intervención arquitectónica y arqueológica complejos, los módulos 1 y 2 se encuentran en el sector D-2 del poblado. Es el área considerada como espacio residencial por las características arquitectónicas y espaciales, así como por su magnífica orientación (S-SO).

Como hipótesis inicial los módulos 1 y 2 formarían parte de la vivienda 1, que contaría con un mínimo de dos módulos más. Tras el estudio arqueológico se ha podido establecer una hipótesis de funcionalidad y organización del espacio dentro de la fase inicial, que se vería modificada en la primera mitad del XVII, momento caracterizado por la expulsión definitiva de los pobladores moriscos y la breve reocupación por un grupo de familias cristianas.

Módulo 1

Se trata de un espacio trapezoidal, con dos niveles útiles. Tiene una planta baja con el establo, acondicionado sobre roca, con un amplio acceso escalonado y una paridera en una de las esquinas. El lienzo sur presenta un gran boquete, pero en origen sería un espacio cerrado a excepción del acceso. En la planta superior se encontraría el espacio habitable, que aprovecharía el calor del establo y al cual se accede desde la calle 3. Se pueden observar las huellas del forjado de este piso (mechinales para vigas y rozas para cañizo), y de la cubierta plana del techado. Se conservan unos ventanucos abiertos al SO y SE (F.3, 4, 5)

    • F. 3 A la izquierda módulo 2, a la derecha módulo 1
    • F. 4 Interior de módulo 1
    • F. 5 Amplio acceso con forma de  arco a módulo 1

Módulo 2

Se trata de un espacio casi cuadrado, cerrado por sus cuatro lados, al cual se accede por una escalera desde la calle 3. Recibe iluminación a través de un óculo abierto al SO (F.6). En la planta baja, a nivel del suelo, se han documentado restos de recipientes y piletas para contener líquidos, así como entradas para captación de aguas pluviales y un sistema de desagüe. Estos elementos denotan un uso hidráulico, aunque resulta difícil afinar más. Probablemente se trate de un espacio de aprovisionamiento de agua dentro de un ambiente doméstico.

Este módulo tendría un altillo a nivel intermedio, y una cubierta plana en el nivel superior.

Durante la última fase, relacionada con la corta ocupación de las familias cristianas, se aprovechan parte de estas estructuras, aunque otras parecen amortizarse, como es el caso de las plantas bajas. Otro rasgo importante de la fase será la agrupación de los módulos, mediante la apertura de puertas en los muros de separación de éstos, comunicando espacios que antes fueron independientes.

    • F. 6 Fachada SO de módulos 1 (izquierda) y 2 (derecha)

Estado de conservación (plano 1)

Actualmente el conjunto de caserío de Xivert es un valioso documento histórico-arquitectónico de un hábitat rural morisco y esto, sobre todo, por ser un testimonio del ingenio creador de sus habitantes. Ellos sabían adaptar y amoldar durante siglos sus construcciones, tanto domesticas como de uso común, al difícil terreno de fuertes pendientes y escarpadas rocas. El espacio construido de la vivienda 1 pertenece a una de las numerosas edificaciones emblemáticas.

El estado de conservación actual es de gran degradación material, en parte ruinoso, y puede considerarse como el resultado de abandono del edificio y la consecuencia de una acción destructiva de origen natural durante siglos. La estructura muraria de la casa, asentada directamente sobre la roca y construida a base de tapial de piedra (mampostería encajonada) de unos 50 cm de grueso, presenta pérdidas de homogeneidad en gran parte de su volumen: la disgregación morteros de su fábrica lleva a la disminución de la capacidad portante de los muros. Entre las varias causas de lesiones, evidentemente relacionadas entre sí, que agravan el estado de semiruina de esta paradigmática arquitectura destacan:

a. Falta de buen coronamiento en los muros.

El hecho de carecer de un buen remate en todo el perímetro construido favorece la penetración de agua al interior de los muros. Esta realidad, agravada por la acción del viento, llevó a la descomposición del mortero de juntas, que en principio parece de buena calidad. En zonas puntuales el mortero de juntas está completamente desintegrado, las hiladas carecen de unión. El daño se multiplica en la parte superior de los paramentos NO y EN; aquí se aprecian grandes pérdidas de volumen pétreo acompañadas de grietas y fisuras. En el lado SE del paramento común existe un considerable desprendimiento de volumen pétreo de la capa exterior que deja ver la composición interior de la mampostería: en diferentes hiladas hay piedras planas, colocadas oblicuamente, tipo opus spicatum (F.7). Igualmente los contornos de las ventanas 1 y 2 presentan desprendimientos de masa pétrea. Además en la parte superior a los dinteles desaparecidos se aprecian varias fisuras. Las grandes pérdidas de volumen pétreo, oquedades en los paramentos SO y SE, son probablemente causadas por la fuerza destructiva del hombre.

    • F. 7

b. Falta de forjados

La desaparición total de forjados significa que el espacio construido carece de componentes que aten y rigidicen la estructura de muros. A pesar de no poder contar con vestigios materiales de los antiguos forjados, existen detalles constructivos en los dos módulos que determinan su posición original y parte de su composición. Así, en los paramentos laterales del modulo 1 (NO y común), al nivel que corresponde al forjado de planta baja, se encuentran unos mechinales para colocar las cabezas de vigas; la distancia entre ejes es de unos 60 cm. En un nivel superior a los mechinales, en los paramentos transversales del modulo 1 (SE y NE) y en el paramento transversal SO del modulo 2, se sitúan unas rozas con improntas de cañizo: material que servía de solera de soporte del pavimento. Unas rozas similares se encuentran a nivel de la primera planta y pertenecían a forjado original de la terraza. Los mechinales de este piso han desaparecido al desprenderse parte de la mampostería de coronamiento.

Cuadro de estado de conservación

1. Falta de coronamiento

2. Mortero de juntas degradado/falta de mortero

3. Pérdida de volúmenes de mampostería

4. Falta de forjado intermedio

5. Falta de forjado en terraza

6. Grietas/Fisuras

7. Mechinales

7. Rozas horizontales

Intervenciones (plano 2)

Criterios y planteamientos generales

En esta primera restauración de una casa del poblado la propuesta de intervenciones se limita a un conjunto de obras mínimas que deben devolver a la estructura de muros su capacidad portante y al conjunto del edificio su estabilidad y una comprensión espacial. Los espacios recuperados de la vivienda 1 deberán acercar al visitante actual a un hogar morisco sin datación precisa. ¿Como vivían y trabajaban sus habitantes en el transcurso de varios siglos? ¿Qué sentían y cómo se configuraba la casa en tiempos de su expulsión? Son preguntas en el aire, y por este motivo la consolidación y restauración se entiende como arqueológica: se respetarán todos los detalles aparentemente sin uso ninguno (huecos, piedras salidas, etc.) ya que todavía no todos los elementos tienen una clara explicación y es conveniente que exista la posibilidad de poder estudiarlos.

Intervenciones propuestas

1. Consolidación de muros

1.1. La construcción de nuevos paños de mampostería careada en hiladas se realizará en los siguientes paramentos: en toda la extensión y volumen de las oquedades 3 y 6, en la zona con gran pérdida de volumen pétreo del paramento NO (modulo 1), en desprendimiento de la capa exterior en el lado SE del paramento común y en todo el perímetro del coronamiento. Aquí la mampostería tendrá una altura de 70 cm y el ancho será de 45 cm. Igualmente se restituirán las partes faltantes de las ventanas V1 y V2 y se formará la ventana V3 del paramento NO, los dinteles se crearán con piedras planas.

Una vez limpiada e inspeccionada la base de asentamiento de la nueva fábrica, se puede proceder a la construcción de los paños indicados. La piedra será del lugar, limpia de tierras, tomada con mortero mixto de cal aérea apagada  en pasta, cemento blanco y de arena lavada de río, dosificación 1 : 0,5 : 6.

Las juntas se harán en el plano exterior de las piedras, no rehundidas. Se cuidará su acabado, cerrando todos los poros posibles para evitar la penetración del agua al interior. En caso de necesidad de mejorar la unión de la obra nueva con la original, esta operación se hará por medio de varillas de acero corrugado de diam. 12 mm y de 0,80-1,00 m de largo. Los orificios en la mampostería original se taladrarán con brocas de diam. 25 mm. Las varillas se fijarán con mortero mixto previo humedecimiento de la mampostería con agua.

1.2. El retacado de juntas, previamente saneadas y limpias de mortero degradado, se efectuará en todos los paramentos, tanto en las superficies exteriores como interiores. La intervención se comenzará en la base de los muros y se actuará con mortero mixto de igual composición y dosificación a mortero utilizado en la mampostería.Las juntas se rellenarán en toda su profundidad, se cuidará su acabado, que se hará en el plano exterior de las piedras, no rehundido.

1.3. La consolidación del volumen interior de muros es una intervención complementaria y simultánea al retacado y se efectuará por filtrado de gravedad a través de bebedores. Se utilizará un mortero mixto de igual composición que el destinado a retacado, pero de consistencia liquida. Este proceso, realizado siempre en zonas con juntas ya retacadas, será repetitivo hasta conseguir la plena homogeneización del interior de los muros.

Nota: Las tres hiladas superiores a nivel de mechinales de forjado intermedio en el modulo 1 y a nivel de forjado de terraza, respectivamente, se macizarán posteriormente, conjuntamente con los forjados correspondientes.

2. Restitución de forjados

Una vez consolidada la estructura portante y restituido el coronamiento se construirán los tres siguientes forjados: forjado intermedio en el módulo 1 y forjados en terrazas de los dos módulos. Los niveles de colocación coincidirán con los niveles indicados por los mechinales y rozas existentes, elementos constructivos de los forjados desaparecidos. La estructura, exteriormente similar al original, se compone de la siguiente manera:

2.1. Envigado. Las viguetas serán de madera de pino seca, tipo rollizo, de diam. aprox. 15 cm, tratadas con productos fungicida y anticarcoma. La separación de ejes está indicada por los mechinales originales (unos 60 cm). Las cabezas se protegerán con pintura a base de emulsión de látex y se evitará su contacto directo con los muros, aislándolas adicionalmente de éste con placas Porexpan o similar. Sobre las viguetas se emplazará una solera formada por cañas de diámetro entero, reforzada igualmente con cañas según el detalle:

    • F. 8 Reconstrucción de composición de forjado original

La solera se protegerá con una membrana de PVC incolora, de 1 mm de grueso, en toda su extensión.

2.2. Losa de hormigón armado. La losa será de hormigón ligero con Aralita, de 200 kg/m3, de dosificación 1 : 3 : 6 y tendrá 15 cm de espesor. El cemento será blanco, la arena lavada de rió. El armado estará constituido por una malla electrosoldada de 15×15 cm, de diam. 4 mm, colocada en toda la extensión de la losa. La unión de la losa a los muros se hará por medio de varillas de acero corrugado de diam. 12 mm, de 250 cm de largo, situadas paralelamente a las viguetas cada 50 cm y que atravesarán todo el grueso de la mampostería. En las losas de terrazas se preverán huecos de salida.

2.3. Formación de pendientes. La formación de pendientes de 1 % en las dos terrazas se creará con hormigón ligero de Aralita, igual a la losa. Sobre las pendientes se situará una membrana de impermeabilización, colocada en toda la superficie y formando un zócalo de 20 cm, incluido en los muros perimetrales. Será de lámina de caucho sintético de 1 mm de grueso y de 1,20 kg/m2. Los desagües serán del tipo de desagüe original (paramento SO de modulo 2) y se situarán según la indicación del plano.

2.4. Pavimentos. Los tres pavimentos serán de mortero mixto de cal y cemento blanco con adición de hidrofugante, de espesor 2,5 cm. Se cuidará especialmente la superficie final que, una vez acabada, no presentará ninguna fisura. En la entrega con los muros se formará una media caña.

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