Restauración: Xivert - GeneralConjunto fortificado de Xivert (Alcalá de Xivert, Castellón)
Situación y breve introducción histórica El conjunto fortificado de Xivert, una admirable síntesis de naturaleza, arquitectura defensiva islámico-cristiana medieval y un caserío morisco, se sitúa en los últimos estribos sur-oeste de la sierra de Irta, en la provincia de Castellón. Está emplazado sobre una singular montaña, a una distancia de aproximadamente 5 km de Alcalá de Xivert, bien visible desde la carretera nacional N-340, en su paso por el citado municipio (F.1, 2). No obstante de estar separado de la costa por una pantalla montañosa, desde el se tenía un control perfecto del territorio tanto inmediato, o sea del corredor de Alcalà a Santa Madalena, como distante, y eso a través de un sistema de atalayas y torres vigía.
El espacio construido total, extendido sobre una superficie de unos 8.000 m2, se compone del propio castillo, recinto fortificado emplazado en la parte alta del conjunto. A continuación se sitúa el albacar amurallado y, finalment e, en la ladera de la montaña se encuentra el poblado, también rodeado por una muralla. Las edificaciones del monumento no incluyen todos los elementos del refinamiento defensivo pensados y hechos por el hombre: el rango de la imponente fortaleza esta determinado, en buena parte, por su base y por el inmediato entorno constituido por un escarpado afloramiento rocoso de piedra caliza de grandes desniveles. Los muros construidos, creación humana, se adaptan perfectamente a la naturaleza del terreno y complementan equilibradamente los acantilados de difícil acceso (F.3).
centro administrativo y social de un determinado territorio dividido, a su vez, en diversas comunidades, las alquerías . A esta función primordial se sumaba otra, no menos importante: era la de ofrecer un refugio en el albacar, en tiempos de acontecimientos bélicos, a los habitantes de los alrededores, junto a sus animales domésticos. En el siglo XIII continuaba y progresaba la conquista de los territorios del Al-Andalus por parte de la Corona de Aragón. Adentrada ya en el Balad Balenciya, el sitio fortificado de Xivert se convirtió en frontera temporal y añadió a sus funciones originales la de hacer frente a las presiones conquistadoras. Posiblemente pertenecía al sistema defensivo árabo-bereber, conjuntamente con el cercano castillo de Polpis. Después de varias y confusas donaciones por parte de los monarcas cristianos a sus seguidores, cuando Xivert todavía estaba en los dominios musulmanes, pasó el castillo y el poblado, por un pacto de rendición pacífica a manos de la orden del Temple. El referido pacto del año 1234 es la primera fuente escrita extensa referida a Xivert. Aquí, aparte de numerosas cláusulas tipo jurídico, se especifica claramente la división del conjunto conquistado. Los habitantes originales sarracenos permanecieron viviendo en el poblado (arravalum) y los nuevos amos, los cristianos, ocuparon el castillo (castrum) y el albacar (albacarum) contiguos. Gracias a la descripción de la separac ión y los límites de los dos dominios se deja una constancia, suficientemente explícita, del aljibe, la mezquita mayor y el albacar, entre otros, y su relación espacial. El castillo-convento permaneció en poder de los Templarios hasta la extinción de la orden en la primera década del siglo XIV. No obstante, su importancia seguramente disminuyó al pasar a depender en el año 1294 de la comanda de Peñíscola. Una vez disuelto el Temple, la mayoría de sus posesiones en el reino de Valencia pasó a la nueva orden de Montesa. Según unas actas del año 1319 queda constancia de que la aljama de Xivert juró en esta fecha la fidelidad a dicha orden2. La comunidad islámica, en los próximos siglos cada vez mas cristianizada, vivió en su poblado y cultivó las tierras hasta su definitiva expulsión en el año 1609. También parece que a partir de esta época la original fortaleza hispano-musulmana, sin más valor estratégico-militar después de la conquista, y apartada de las principales vías de comunicación, ya no se habito de un modo estable. El comienzo del deterioro de castillo, y prácticamente de su estado de degradación material actual, se puede sit uar en la fecha temprana de 1521, año en que, en la guerra de la Germanía, el poblado, la mezquita, y el castillo fueron objeto de saqueo y quema por parte de la tropa del agermanado Estellés3. La progresiva ruina de la en su día majestuosa arquitectura militar andalusí, se puede seguir a través de la lectura de varios documentos escritos por la orden de Montesa. Muy elocuente es la declaración en el Inventario de bienes de agosto 1677: "...otrosi por haver visto el dicho reverendo D. Jacinto Arnau Pro. que en el lugar de Gibert, otro de los de dicha encomienda no hay cossa alguna que inventariar por estar todo deruido y no haver en el mas que ruinas de edificios de casas assi en el castillo de aquel, como en el dicho lugar dice que no sube al dicho lugar por no tener cosa alguna que haser en aquel". Las aberturas hechas forzadamente en los muros, las ruinas de algunas construcciones precarias, alienas al castillo medieval y los derrumbes ocasionados, de acuerdo a su distribución y aparecidos en las excavaciones arqueológic as de los años 90 del siglo pasado, probablemente con violencia, dejan lectura de un acondicionamiento paupérrim o del castillo a unas tácticas de guerrear ya más recientes. Hasta el momento no se ha encontrado const anc ia escrita, ni plano o mapa concreto de ocupación de castillo en las guerras carlistas, pero con bastante probabilidad Xivert fue adaptado y utilizado entonces como un refugio. Por contra de las guerras carlistas, si existen tanto notas escritas como improntas de impactos en los muros y hallazgos de municiones de la última guerra civil, porque el lugar fue probablemente un punto de resistencia. Esta fue la ultima vez en su larga historia de grandes destrucciones causadas por el hombre cuando la fortaleza hizo frente al "fuego enemigo". Estructuración del conjunto en sectores (F.5) La compleja y extensa estructura de espacio construido de Xivert esta conformada por la superposición de edificaciones andalusíes (hasta principios de siglo XIII) con las del Temple y de Montesa (siglos XIII y XV) y de algunas pocas adaptaciones posteriores. Con la finalidad de facilitar su comprensión y estudio, premisa indispensable para poder realizar intervenciones arquitectónicas y arqueológicas completas, se desglosó el conjunto fortificado en cuatro sectores. El desglose se basó en la composición espacial original del conjunto, en la lectura de document os históricos y en la comparación de éstos con los restos materiales existentes y encontrados en las excavaciones arqueológicas. Así se han creado unos grupos reducidos, susceptibles de un tratamiento de conservación y restauración común. Asimismo se organizo toda la superficie de Xivert en ocho sectores de interés arqueológico, y 2/10
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2012 Vera Hofbauerová
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